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Ferrovial, interesado en la privatización de aeropuertos de Brasil

Ferrovial está interesado en la privatización de un conjunto de cuatro aeropuertos de mediano tamaño de Brasil que el Gobierno del país acaba de sacar a concurso, según indicaron a Europa Press en fuentes del sector.
Se trata de los aeródromos de Porto Alegre, Salvador de Bahía, Florianópolis y Fortaleza, y el proyecto abarca la ejecución de obras de mejora de sus instalaciones por un importe total de 7.100 millones de dólares (unos 6.630 millones de euros) y su posterior gestión para un periodo de entre 25 y 30 años.
El grupo que preside Rafael del Pino enmarca su interés por estos aeropuertos en la estrategia de crecimiento que actualmente aborda con todas sus divisiones de negocio, enfocada al reforzamiento de su expansión internacional.
Ferrovial analiza esta privatización después de que hace unos meses extendiera al continente americano su actividad de gestión de aeródromos al hacerse con el contrato de mejora y gestión del de Denver, uno de los mayores de Estados Unidos.
La compañía ya participó hace años en anteriores privatizaciones de aeropuertos de Brasil. En concreto, pujó en las de los aeródromos de Sao Paulo, Brasilia y Guarulhos, y en 2013 también compitió por los de Río de Janeiro y Bello Horizonte.
En la actualidad, Ferrovial controla un 25% del aeropuerto londinense de Heathrow, que recientemente recibió 'luz verde' del Gobierno británico para ser ampliado con la construcción una tercera pista, y el 50% de los también aeródromos británicos de Aberdeen, Glasgow y Southampton.
OBRAS Y GESTIÓN.
En cuanto al lote de aeropuertos que ahora Brasil pone a subasta, se trata de aeródromos de mediano tamaño, dado que registran un tráfico de entre 2 millones de pasajeros al año, en el caso del de Florianópolis, y los 8,4 millones de viajeros del de Porto Alegre.
El proyecto de privatización contempla que las empresas interesadas puedan hacerse con uno o con más de un aeropuerto. Las obras de mejoras que los adjudicatarios deberán acometer en sus instalaciones incluyen la ampliación de los edificios terminales y la mejora de las pistas con el fin de que puedan asumir el aumento de tráfico previsto.
La cesión de la gestión de estos aeropuertos a empresas privadas forma parte del 'Plan de Crecimiento' de Brasil, un programa por el que el país busca inversiones privadas para mejorar un lote de 34 infraestructuras a cambio de la cesión de su gestión.