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Fedea pide a las CC.AA. que recorten el gasto corriente porque sus finanzas "aún no han superado la crisis"

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha pedido a las comunidades autónomas un "cierto esfuerzo de contención" del gasto corriente, dado que la situación de las cuentas autonómicas "no ha superado por completo" los efectos de la crisis y sigue presentando "rasgos preocupantes".
El estudio, elaborado por el director de Fedea, Ángel de la Fuente, destaca que para acomodar la normalización de las partidas de inversión e intereses sin aumentar el déficit estructural de las comunidades, es necesario acometer un recorte del gasto corriente, si bien admite que no resultará sencillo en las actuales circunstancias políticas.
De la Fuente analiza la evolución de las finanzas autonómicas entre 2003 y 2016 y concluye que el gasto autonómico ha seguido un patrón "extremadamente procíclico", con fuertes crecimientos durante el período de expansión, seguidos de profundos recortes en la crisis y una ligera recuperación en los últimos años analizados.
En concreto, entre 2009 y 2011 el recorte del gasto fue muy inferior a la caída de los ingresos, lo que hizo el déficit autonómico se disparase hasta alcanzar un máximo del 5,1% del PIB en 2011. A partir de ese año, se observa una clara mejoría del saldo presupuestario autonómico aunque a un ritmo decreciente, seguida de un estancamiento en 20014 y 2015 y de una fuerte mejora en 2016, que deja al conjunto de las CC.AA. muy cerca de su objetivo de déficit.
Así, en 2016 se produce un avance "muy significativo" en la reducción del déficit presupuestario de las autonomías, que se reduce en algo más del 50%, hasta un valor del 0,82% del PIB que, por primera vez desde el inicio de la crisis, se acerca mucho al objetivo oficial de déficit (del 0,7%).
Ello se debió, según Ángel de la Fuente, a que el gasto se estabiliza en términos absolutos, perdiendo peso en un PIB que crece a una tasa del 3,5% y los ingresos repuntan a un ritmo mayor que los gastos, lo que permite una "significativa" reducción del déficit.
El estudio de Fedea muestra que el patrón observado en los dos últimos años, sin embargo, resulta un "tanto engañoso" y cambia significativamente cuando se corrige por factores atípicos. Así, el estancamiento del déficit en 2015 se debe en parte a la "debilidad técnica" de los ingresos autonómicos, como resultado de la inercia de las entregas a cuenta del sistema de financiación autonómica en momentos de cambio de ciclo y a la existencia de atípicos significativos en algunas partidas de gasto.
Por el contrario, en 2016 sucede básicamente lo contrario: el fuerte descenso del déficit en relación al ejercicio anterior debe mucho a la desaparición de los atípicos en el gasto y a una liquidación muy favorable del sistema de financiación autonómica.
Otro factor importante es el mantenimiento de la partida de intereses a un nivel "artificialmente bajo" como resultado de las muy favorables condiciones financieras que el FLA y otros instrumentos de liquidez del Estado han ofrecido en los últimos ejercicios.