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El FMI aprueba el rescate de Mongolia a cambio de recortes fiscales

El Consejo Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha aprobado un paquete de ayuda financiera para Mongolia, que en colaboración con la aportación del Banco Asiático de Desarrollo (ABD), el Banco Mundial (BM), Japón, Corea del Sur y China alcanza los 5.500 millones de dólares (4.905 millones de euros).
El plan de asistencia acordado, contempla la estabilización de la economía mongola, muy dependiente de la evolución del precio de las materias primas, que suponen el 90% de las exportaciones del país, mediante un proceso de consolidación fiscal que reduzca la presión sobre los mercados domésticos y restaure la sostenibilidad de la deuda, incluyendo reformas estructurales para mejorar la competitividad.
El máximo órgano ejecutivo del FMI ha autorizado una línea de asistencia de tres años para Mongolia por la que desembolsará en distintos tramos hasta 314,5 millones de derechos especiales de giro (387 millones de euros) para impulsar el programa de reformas de Mongolia.
De esta cifra, la aprobación del Consejo Ejecutivo implica el desembolso inmediato por parte del FMI de una cantidad equivalente a 27,9 millones de derechos especiales de giro (34,5 millones de euros).
Otros socios financieros de la institución, incluyendo el Banco Asiático de Desarrollo (ABD), el Banco Mundial (BM), Japón, Corea del Sur y China se han comprometido a proporcionar asistencia presupuestaria, así como apoyo a proyectos en el país, mientras el Banco Popular de China ha acordado ampliar su línea 'swap' con el Banco de Mongolia, lo que eleva el total de ayuda financiera a 5.500 millones de dólares.
El plan presentado por las autoridades mongolas pretende estabilizar la economía del país, devolver la confianza y preparar la recuperación económica, incluyendo como pilar fundamental la consolidación fiscal para reducir la presión sobre los mercados financieros domésticos, estabilizar la posición externa de Mongolia y restaurar la sostenibilidad de la deuda.
Otro pilar del programa de rescate contempla un esfuerzo exhaustivo para la rehabilitación del sistema financiero mongol y fortalecer al banco central, además de plantear una serie de reformas estructurales para estimular un crecimiento liderado por el sector privado.
"Mongolia se ha visto muy afectada por la profunda caída de los precios de las materias primas y la ralentización de las economías de sus principales mercados de exportación", indicó Mitsuhiro Furusawa, subdirector gerente del FMI, quien señaló que los esfuerzos para mitigar estos problemas mediante políticas expansivas "no tuvieron éxito" y dieron como resultado un nivel "insostenible" de deuda pública, la caída de las reservas internacionales y un menor crecimiento.