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Expertos ven con optimismo el sistema financiero español y vinculan su recuperación a la evolución económica

Apuestan por que las fintech estén sometidas a la regulación de todos los operadores del mercado en el que se mueven
Expertos financieros ven con optimismo el sistema bancario español y auguran que se recuperará "en línea con lo que ocurra" con la economía, aunque insisten en que primero es necesario eliminar el exceso de capacidad para poder poner fin a las "prácticas predatorias y a las guerras de precios, incompatibles con los objetivos de rentabilidad a largo plazo".
Esta es una de las conclusiones del estudio 'El cambio del modelo de negocio de la banca', elaborado por la Fundación de Estudios Financieros (FEF), coordinado por Ana Rubio, de BBVA Research, y presentado este martes por el presidente de la patronal bancaria, José María Roldán; el consejero ejecutivo del BBVA, José Manuel González Páramo, y los economistas Fernando Fernández Méndez de Andrés y Santiago Carbó-Valverde.
En un momento de parálisis política, los economistas consideran que el hecho de que España no tenga Gobierno no debe influir ni en la reestructuración del sector financiero ni en la cuenta de resultados de los bancos, pero sí afecta a la renovación de cargos en las instituciones europeas.
"No ayuda no tener Gobierno para la renovación de determinados cargos en instituciones europeas. En este sentido, sí es necesario un Gobierno con liderazgo que vaya a Bruselas y pueda decir que España tiene personas que valen y apostar por ellas, porque este tipo de representación es importante para las entidades financieras y para las empresas españolas", ha precisado Carbó.
MODELO DE NEGOCIO EN PLENA TRANSFORMACIÓN
El estudio se centra en los cambios "radicales" que está experimentado el sistema financiero español y el entorno en el que desarrolla su actividad, condicionado por los tipos de interés en negativo, el exceso de regulación y la irrupción de nuevos competidores digitales.
Pese a que el sector ya ha sufrido varias reestructuraciones, la actual es diferente a cualquiera que haya podido vivir anteriormente ya que, según Roldán, "resulta complicado identificar los elementos de carácter transitorio y los de carácter permanente".
En este sentido, se ha preguntado cuáles serán los tipos de interés que se fijen en el 'new normal'. "Te llevan a pensar que serán más reducidos postcrisis que precrisis", ha augurado.
También se ha planteado si el exceso de regulación continuará en las próximas décadas y ha abordado la "deconstrucción" del negocio bancario con la irrupción de las nuevas tecnologías y los nuevos comportamientos del consumidor.
En esta idea ha incidido González Páramo, que ve un problema en el hecho de que a aquellas entidades que no son bancos no se las regule como tales. De hecho, el estudio subraya que no debería haber un cuerpo normativo diferente para las fintech, sino que éstas deberían estar sometidas a la regulación de los diferentes productos de todos los operadores activos en ese mercado.
"Se está regulando a las instituciones en lugar de regular funciones", ha señalado Carbó, que ha añadido que los costes de cumplimiento de la regulación "son elevados para los bancos".
Uno de los problemas de la excesiva regulación es, según González Páramo, el desconocimiento de sus consecuencias, por lo que entiende que no deberían adoptarse nuevas medidas hasta que no se conozcan los efectos que ha producido la regulación actual.
AJUSTE DE LA RED
El estudio ahonda en la necesidad de reducir la dimensión de la red bancaria y aboga por iniciar un proceso de consolidación primero nacional y después internacional para reducir costes, aunque esta situación no está exenta de riesgo, ya que podría crear grupos bancarios demasiado grandes difíciles de gestionar, según ha explicado Rubio.
"No resulta sorprendente que en un país como el nuestro, en el que se ha avanzado en la reestructuración bancaria, se siga pensando en ajustes", ha afirmado Carbó, que ve el final de los recortes cuando se encuentre el equilibrio entre la oferta y la demanda.
Roldán también ha recordado que Europa está sobrebancarizada y ha apostado por la creación de entidades paneuropeas, puesto que, de no constituirse en las próximas décadas, "la Unión Bancaria habrá sido un fracaso".
Pese a todos los problemas planteados, los expertos creen que el sistema bancario actual es eficiente, sólido y rentable, y apuntan que después de todos los ajustes de plantilla se contratará a más personal pero con un perfil distinto al actual.
Asimismo, animan a las entidades a utilizar sus potencialidades, entre las que se encuentra el manejo de la información, para resistir en un entorno adverso, así como a crear productos que ayuden al cliente pero también beneficien al banco.
"El gran reto de la reestructuración es que los bancos mantengan la competencia, la capacidad comercial, el conocimiento del cliente y cobren por sus servicios", ha resumido Fernández Méndez de Andrés.