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España ve con reservas las medidas de Bruselas contra el dumping social en el transporte de mercancías

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha expresado este jueves su "desacuerdo" con las propuestas de Bruselas para evitar el dumping social en el transporte rodado de mercancías, al entender que el planteamiento actual perjudica a los países periféricos como España, cuyos transportistas necesitan más tiempo y asumen más costes para cruzar Europa.
La Comisión Europea quiere que si un conductor opera más de tres días seguidos en un Estado miembro en donde las condiciones salariales y laborales son mejores que las de su país de contratación su empresa le aplique esas condiciones más ventajosas.
La comisaria de Transporte, Violeta Bulc, ha expuesto los detalles de su paquete de movilidad en una reunión en Luxemburgo con los ministros europeos del ramo en la que De La Serna ha expuesto las reservas del Gobierno al proyecto.
"Entendemos que, en los términos en que está redactado, (el proyecto) produce un daño a nuestro sector. Entendemos que es necesario garantizar el mercado único y luchar contra el fraude, pero la reducción a 3 días hace también reducir la competitividad de los países periféricos", ha asegurado De la Serba a la prensa.
España reclama una mayor "flexibilidad" para varias de las nuevas condiciones que plantea el Ejecutivo comunitario, incluido ese límite de 3 días para empezar a aplicar las condiciones salariales de ese país si son más ventajosas para el conductor que las que le ofrece la empresa que le contrató.
Los países de la Unión Europea, con quien Bruselas tendrá que negociar la tramitación de esta propuesta, se mantienen divididos en esta materia, entre los Estados miembros que ofrecen mejores condiciones (como Francia o Alemania) y aquellos con sueldos más bajos, principalmente en el este de Europa, a los que el resto acusa de competencia desleal o 'dumping social'.
"Al reducir el número de días, lo que provoca es un problema para los países periféricos, para los que desplazarse a un lugar en el centro de Europa conlleva costes muy superiores a los de otros países como Francia o Alemania", ha explicado De La Serna a la prensa en Luxemburgo.
El ministro español ha incidido en el "agravio comparativo" que se producirá si no se permite un "margen de días suficiente" para poder realizar determinado número de operaciones, con las que conseguir un "retorno" económico para paliar los costes del desplazamiento desde los países más alejados, como es el caso de España.
Por ello, a lo largo de las negociaciones que comienzan ahora, España reclamará que el techo de 3 días para las condiciones salariales se eleve a 7 y pedirá también que las operaciones de cabotaje se puedan llevar a cabo "sin límites" dentro de un país, frente a la propuesta de Bruselas de reducirlas a un periodo de cinco días.
Otras cuestiones que preocupan a la delegación española y para la que el ministro pedirá cambios es que se permita a los Estados miembros aplicar un límite para conceder las autorizaciones (en el caso de España hoy es de 3) y que el Ejecutivo comunitario quiere suprimir por considerar que vulnera las reglas de competencia.
De la Serna también ha abogado en su intervención por flexibilizar el fin de la exención que se aplica a los vehículos de menos de 3,5 toneladas, que según el proyecto de norma deberán acogerse igualmente al sistema de autorizaciones, pese a ser un proceso "complejo y pesado".
"Es una carga burocrática que nos gustaría reducir", ha insistido el titular de Fomento, que se ha mostrado partidario de establecer "menos requisitos" y mantener una exención hasta las 2 toneladas.