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Empleados de Blanco dicen que el tercer ERE será "el entierro de la marca" tras unos 1.000 despidos desde 2013

Empleados de Blanco han advertido de que el tercer expediente de regulación de empleo (ERE) que planea aplicar la compañía textil será el "entierro de la marca", al tiempo que han avisado a la nueva dirección, cuya gestión han calificado de "caotica", que están "en pie de guerra" tras la salida de cerca de 1.000 empleados desde 2013.
Así lo han asegurado a Europa Press en fuentes sindicales, que han rechazado esta medida sobre todo teniendo en cuenta que han trasladado a la dirección opciones "menos traumáticas", sin necesidad de que la marca Blanco desaparezca.
Asimismo, han denunciado la gestión "catastrófica" de la nueva dirección, que, a su jucio, ha sido "incapaz" de mantener un total de 13 tiendas abiertas, al no hacer frente al pago de los alquileres en los últimos tres meses, a las que se podrían sumar otras diez en un futuro.
"Esto es un antes y después, estamos en pie de guerra", han señalado las mismas fuentes, que han resaltado además que la dirección está potenciando otras marcas como 'Quiz' y 'Boohoo' en detrimento de 'Blanco', a lo que se suma la entrada de producto "de mala calidad y caro".
Blanco, que en la actualidad tiene una plantilla de unos 1.100 trabajadores y una red de 110 tiendas, comunicó ayer a los sindicatos su intención de presentar un tercer ERE que aún no ha cuantificado.
Se trataría del tercer ERE planteado por la cadena en los últimos años, expedientes que han provocado hasta la fecha la salida de casi un millar de empleados de la enseña de moda.
La compañía, propiedad actualmente de un fondo gestionado por un banco de inversión con sede en Dubai, ya aplicó el pasado año un ajuste de personal que afectó a un máximo de 189 trabajadores, que se sumaron a los 711 que salieron de la firma en 2013, cuando presentó concurso voluntario de acreedores.
Para iniciar este nuevo proceso, la compañía, que tiene sede en Móstoles y sendos centros logísticos en Seseña (Toledo) y Parla (Madrid), ha enviado una comunicación formal a todos los centros de trabajo que no cuentan con representación sindical en este momento para que la designen.
Según la firma, este proceso de reestructuración "es necesario para asegurar la competitividad y la rentabilidad de la empresa y asegurar su futuro a largo plazo".
SITUACION "INSOSTENIBLE".
Así, indica que a pesar de las continuas inversiones, la empresa continúa teniendo dificultades para reactivar el negocio y elevar su rentabilidad, cuya caída ha llevado a la empresa a una situación que califica de "insostenible".
"En vista de esta circunstancia, tras un estudio exhaustivo por parte del nuevo equipo directivo del actual modelo de negocio, y tras mantener conversaciones con el nuevo propietario, se ha visto necesario adoptar diversas medidas", ha explicado.
Así, detalla que el nuevo equipo directivo se ha visto obligado a presentar soluciones que garanticen la viabilidad de la empresa, entre ellas, un cambio organizativo que afectará a toda la compañía para intentar reactivar el negocio lo más rápidamente posible.
Esta medida, según adelanta, implicará cambios significativos en la organización y la reducción de costes en todas las áreas, lo cual requerirá la aplicación de criterios estrictos para toda la organización. "Este proceso es necesario para reducir el tamaño de la compañía y mejorar su rentabilidad", asegura.
Por ello, el objetivo de la compañía es alcanzar un acuerdo con el mayor consenso sindical posible. Blanco afirma afrontar este proceso "desde el máximo respeto a todos los afectados y con el deseo de alcanzar una solución consensuada que ofrezca a los trabajadores las medidas menos traumáticas posibles".