Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Draghi no quiere asustar al mercado

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha optado por ofrecer su cara más conservadora al comparecer ante los medios tras la reunión del Consejo de Gobierno de la entidad, que mantuvo sin cambios los tipos de interés y el alcance de sus estímulos, en un intento de evitar una reacción excesiva por parte de los mercados a cualquier indicio de comienzo de la normalización de la política del banco central.
De este modo, Anthony Doyle, director de inversiones del equipo de renta fija de M&G, considera que el BCE "está adoptando una postura prudente de cara a cualquier posible anuncio sobre la reducción de su política monetaria ultraexpansiva por miedo a generar una volatilidad innecesaria en los mercados financieros".
De hecho, el experto ve poco probable que los tipos de interés suban "en bastante tiempo", a pesar de la fortaleza de la recuperación económica de la eurozona, mientras que la intensidad del estímulo proporcionado solo se reducirá de manera gradual, algo que probablemente se discuta en la reunión del próximo septiembre.
En este sentido, Martin Arnold, analista de ETF Securities, coincide en apuntar tras la rueda de prensa de Mario Draghi que "no hay prisa en asustar a los mercados", señalando que el banquero italiano buscará llevar a cabo una transición sin sobresaltos, "pero no demasiado pronto", ya que las presiones inflacionistas siguen deprimidas.
"De este modo, el BCE sigue siendo conservador en su comunicación sobre la necesidad de retirar sus estímulos", apunta Arnold, quien opina que "los mercados han juzgado mal las reticencias de Draghi, y la confianza en un 'tapering' agresivo en los próximos meses es un error".
Por su parte, Manuel Ortiz-Olave, jefe de análisis de Monex Europa para España apuesta por que el BCE podría tomar alguna decisión en la reunión de octubre, ya que en septiembre puede resultar "muy anticipado". "Creemos que octubre podría ser la fecha elegida, ya que permitiría analizar tres emisiones de inflación más", subraya.
"Creemos que la reunión del 26 de octubre es la fecha a marcar en las agendas económicas después de la conferencia de prensa de hoy, lo que dejaría espacio para analizar los datos de inflación de agosto, septiembre y octubre, a la vez que el BCE ganaría cierto margen de maniobra", apunta el experto.