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Draghi advierte de que no habrá progreso en Europa si se olvida a los perdedores de la integración

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha expresado la necesidad de que el proceso de integración europea se enfoque de manera más eficaz y directa hacia los ciudadanos, advirtiendo de que no se lograrán avances sin tener en cuenta a aquellos que han llevado la peor parte en el mismo, y que no completar las iniciativas en marcha representa la alternativa más peligrosa.
De este modo, el presidente del BCE ha subrayado durante la entrega del premio Alcide De Gasperi la importancia de prestar más atención a los aspectos redistributivos del proceso de integración, especialmente en el caso de aquellos que han pagado el precio más alto.
"No pienso que habrá progresos significativos en la apertura de mercados y la competencia si Europa no escucha las demandas de los que han sido dejados atrás por una sociedad basada sobre la búsqueda de la riqueza y el poder", ha afirmado.
En este sentido, Draghi ha defendido la necesidad de concentrar los esfuerzos en la obtención de resultados "tangibles e inmediatamente reconocibles" ante la creciente desafección de los ciudadanos hacia las instituciones.
A este respecto, el presidente del BCE ha señalado que las recientes discusiones sobre equidad fiscal y un fondo de desempleo europeo, así como sobre otros proyectos similares van en la línea de "apuntalar" la actividad de los gobiernos nacionales y, de este modo, legitimar la acción de la UE.
"Necesitamos políticas que impulsen el crecimiento, reduzcan el desempleo y empoderen a los individuos, al tiempo que ofrezcan una protección esencial a los más vulnerables", ha señalado.
Así, el presidente del BCE considera necesario "completar aquellas iniciativas en marcha, porque detenerse a medio camino es la opción más peligrosa", ya que se quitaría parcialmente poder a los Estados sin contar en la UE con la capacidad de responder a lo que los ciudadanos demandan.
En este sentido, el banquero sostuvo que la apertura de fronteras requiere de instituciones comunes para salvaguardar la libertad y justicia entre sus miembros. "El mercado único y libre no es la anarquía", dijo Draghi, asegurando que sin dichas instituciones o sin que estas funcionen de forma adecuada las fronteras serán restauradas en respuesta a la demanda de seguridad de la gente.
"La soberanía nacional sigue siendo en muchos aspectos un elemento fundamental del gobierno de cada país, pero ante retos que trascienden las fronteras nacionales, la única manera de preservarla es que los europeos compartamos soberanía en el seno de la UE, lo que ha servido como multiplicador de la fortaleza nacional", apuntó Draghi.