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DBRS confirma el rating 'CCC' (high) con perspectiva estable de Grecia

La agencia de calificación crediticia canadiense DBRS ha ratificado la nota de solvencia 'CCC' (high) con perspectiva 'estable' de la deuda soberana a largo plazo de Grecia, al considerar "preocupante" el alto nivel de deuda pública y su sostenibilidad.
De este modo, DBRS califica como de 'calidad muy pobre' la deuda soberana del país heleno, debido "al alto nivel de deuda pública, y el reto de las autoridades griegas y de los acreedores externos de situarla en trayectoria descendente".
DBRS recordó el acuerdo al que llegaron las autoridades griegas con el fin de aprobar un paquete de políticas tanto fiscales como estructurales con el fin de apoyar la recuperación económica del país. Un acuerdo que, aunque considera "positivo", indicó que "llega con meses de retraso".
De esta forma, la agencia crediticia ha mostrado su preocupación especialmente por la sostenibilidad de la deuda a largo plazo de Grecia, unido a "la débil calidad de los activos de los bancos helenos y el exceso de créditos improductivos", características que "limitan" la capacidad de actuación del sistema bancario.
Asimismo, DBRS ha indicado que su confirmación de perspectiva 'estable' refleja que ve con buenos ojos el actual programa de apoyo financiero para Grecia, ya que ha explicado que "ha aliviado la restricción de liquidez del sector financiero y estabilizado la economía". La segunda revisión del tercer rescate, por su parte, "debería estimular el crecimiento".
Las fortalezas crediticias de Grecia, según la agencia canadiense, tienen que ver con ser miembro de la zona euro y su consiguiente respaldo financiero por las instituciones europeas.
También hizo alusión a otras variables, como el fuerte ajuste fiscal implementado en el país desde 2009 o la fortaleza que en los últimos años ha experimentado su balanza exterior, desde un déficit del 11,4% sobre el PIB (Producto Interior Bruto) que obtenía en 2010, hasta el déficit del 0,6% de 2016.
De esta forma, DBRS ha explicado que una combinación de aspectos como la continua cooperación entre Grecia y sus principales acreedores (Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional), así como una visión más clara de la financiación externa que recibirá después de 2018 o una recuperación económica, "podrían desencadenar una mejora del rating de la deuda soberana griega".
No obstante, la falta de cooperación con los acreedores internacionales, retrasos en los pagos de la deuda o una nueva inestabilidad del sector financiero, son algunos de los aspectos que para DBRS podrían dar lugar a una rebaja de la nota de solvencia.