Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Congreso reclama un plan industrial hasta 2030 que sitúe la inversión en I+D en el 3% del PIB

El Pleno del Congreso ha aprobado este jueves una moción en la que reclama al Gobierno que elabore una estrategia industrial para la década comprendida entre 2020 y 2030 y que, entre otras medidas, sitúe la inversión total, pública y privada, en I+D+i, en el 3% del PIB.
La iniciativa, llevada a la Cámara Baja por el PSOE y pactada con el PP, Esquerra Republicana y Foro Asturias, ha encontrado apoyo de todas las formaciones políticas a excepción de EH Bildu, cuya abstención ha imposibilitado que se aprobada por unanimidad.
La iniciativa aprobada pide actualizar los observatorios industriales sectoriales y elaborar un plan estratégico que desarrolle planes de acción sectoriales, con dotación presupuestaria a corto y medio plazo, y un sistema de evaluación permanente.
Entre las medidas que este plan deberá incluir está la promoción de un suministro energético "competitivo" y la reducción de la dependencia energética exterior, la mejora de las infraestructuras logísticas, el incremento de los recursos dirigidos a I+D+i y el impulso de la propiedad intelectual e industrial.
Asimismo, insta a avanzar en la digitalización a partir de la iniciativa Industria Conectada 4.0, analizar y afrontar los efectos de la mecanización y la robotización, favorecer el crecimiento y dinamismo de las pymes y la diversificación de sus fuentes de financiación, reforzando para ello los recursos del Instituto de Crédito OFicial (ICO), CESCE, ENISA y CERSA, entre otros.
Asimismo, también pide "revisar, mejorar y actualizar" la normativa para el control reglamentario y la seguridad industrial, favorecer los procesos industriales de economía circular, así como la igualdad de género en el sector industrial, realizando para ello un diagnóstico de las brechas de género existentes en el sector y una estrategia para mejorar la conciliación de la vida laboral, personal y familiar.