Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Congreso ratifica mañana el acuerdo comercial entre la UE y Canadá, pese a la abstención del PSOE

El cambio de posición del PSOE no frena la mayoría que forman PP, Ciudadanos, PNV y PDeCAT
El Pleno del Congreso ratificará este jueves con los votos a favor del PP, Ciudadanos y los nacionalistas del PNV y el PDeCAT, y el 'No' de Unidos Podemos y ERC, el tratado de libre comercio entre la UE y Canadá, conocido como CETA, por sus siglas en inglés, un acuerdo que saldrá adelante pese a la decisión del PSOE de pasar del 'sí' a la abstención en un cambio de posición propiciado por el regreso de Pedro Sánchez a la Secretaría General del partido.
Este acuerdo, que tras ser aprobado en el Congreso continuará su tramitación en el Senado, se empezó a negociar en 2009 e incluye compromisos de liberalización en el comercio de bienes y servicios, además de capítulos sobre inversiones o compras públicas.
En concreto, prevé la supresión de aranceles en la práctica totalidad de las mercancías intercambiadas entre la UE y Canadá, lo que según el Gobierno, beneficiará particularmente a las exportaciones españolas en el sector de los alimentos procesados, vinos y licores.
En lo que respecta al comercio de servicios e inversiones, el acuerdo cubre sectores como la banca, la auditoría o los seguros. Por otra parte, se introducen mejoras en la movilidad de personal desplazado, como puede ser el caso de personal altamente cualificado o de proveedores de servicios, además de establecer un marco para el reconocimiento de las cualificaciones profesionales.
DEL 'SÍ' A LA ABSTENCIÓN
Hasta la semana pasada los socialistas españoles habían apoyado el CETA. Lo habían hecho incluso en el Parlamento Europeo, donde socialistas de otros países se habían negado de respaldarlo, y hace un mes rechazaron la petición de Unidos Podemos de que el Tribunal Constitucional se pronunciara sobre el mismo antes de que lo tramitara el Congreso.
Sin embargo, el pasado 20 de junio, horas después de que el PSOE respaldara el tratado en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, la nueva presidenta del partido, Cristina Narbona, anunció en Twitter que finalmente no lo apoyarían en el Pleno.
Dos días después el propio Pedro Sánchez comunicó al comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Fiscalidad y Aduanas, el socialista francés Pierre Moscovici, que optarían por la abstención, y así lo aprobó formalmente el pasado lunes la Ejecutiva Federal del partido.
DERECHOS LABORALES Y AMBIENTALES
"En 1.600 páginas del Tratado, sólo hay cuatro sobre nuestros derechos medioambientales. Tenemos diferencias en el modo de resolución de disputas, en el desequilibrio en la protección de los derechos laborales frente a los inversores y en la ausencia de penalizaciones en la violación al tratado", explicó Sánchez a Moscovici.
Aunque el PSOE es partidario de "una apertura comercial internacional" y de "una relación estrecha con Canadá", defiende que hay vías intermedias entre abrir totalmente las fronteras como quiere el Partido Popular y "el proteccionismo al que se abraza Unidos Podemos".
El CETA cuenta ya con el visto bueno formal de los Veintiocho y de la Eurocámara, por lo que su aplicación provisional será posible cuando la parte canadiense formalice también su luz verde. La aplicación formal, sin embargo, no se producirá hasta que se haya cumplido el proceso de ratificación de todos los parlamentos nacionales, algo que puede llevar años.