Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

China crece al 6,8% en el cuarto trimestre, el menor ritmo desde 2009

Un inversor en el parqué de BeijinReuters

La economía de China creció un 6,8% en el cuarto trimestre frente al mismo período del año previo, en línea con las expectativas y a su ritmo más lento desde la crisis financiera global, lo que aumenta la presión sobre Pekín para que aplique más medidas de estímulo ante los temores de una ralentización más severa.

Los líderes chinos han luchado por frenar el enfriamiento de la actividad, en momentos en que un nuevo desplome de los mercados bursátiles y la moneda del país han provocado temores de que las condiciones en la segunda mayor economía del país podrían estar deteriorándose con rapidez.
China, un importante motor del crecimiento global en los últimos años, ahora atraviesa por una desaceleración prolongada, lastrada por unas débiles exportaciones, un exceso de capacidad industrial, un enfriamiento de la inversión y un débil mercado inmobiliario.
Analistas consultados por Reuters habían estimado que el Producto Interno Bruto (PIB) de la segunda mayor economía mundial habría crecido a una tasa de un 6,8%interanual en el cuarto trimestre, una desaceleración frente al 6,9% interanual del tercer trimestre.
La cifra representa la menor expansión desde el primer trimestre del 2009, cuando el crecimiento se desaceleró a un 6,2%. La expansión de la economía en el 2015 fue de un 6,9%, casi en línea con la meta del Gobierno en torno a un 7%, pero esta fue la menor tasa de crecimiento en un cuarto de siglo. Economistas proyectaban un crecimiento de un 6,9%.
Analistas consultados por Reuters esperan que la economía pierda más impulso este año y proyectan que el crecimiento se ralentizará a un 6,5%, incluso si Pekín aumenta el gasto fiscal y recorta las tasas de interés nuevamente, como muchos lo anticipan.
Algunos expertos del mercado creen que los niveles de crecimiento real podrían ser más débiles de lo que sugieren las cifras oficiales, poniendo en riesgo a la frágil economía global.
La producción industrial creció un 5,9% en diciembre respecto al año previo, incumpliendo las estimaciones de un aumento de un 6,0%, desacelerándose frente a la expansión de un 6,2% de noviembre.
Las ventas minoristas subieron un 11,1% interanual en diciembre, pero la cifra fue inferior al 11,3%previsto por el mercado y al 11,2% de noviembre. La inversión en activos fijos, un motor clave de la economía, creció un 10,0% interanual en diciembre, también por debajo de las expectativas de analistas que esperaban un aumento de un 10,2%, la misma tasa que en los primeros 11 meses del 2015.