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Cajamar gana 76,1 millones en 2016, un 8,4% más

Cajamar obtuvo un beneficio de 76,1 millones de euros en 2016, lo que supone un 8,4% más que en el ejercicio anterior, aunque su margen de intereses cayó un 1,2% debido a una bajada de los ingresos procedentes del negocio tradicional.
Según ha informado la entidad, en 2016 se mantuvieron "sin apenas variación" las circunstancias de ejercicios anteriores, "con tipos de interés negativos y márgenes muy estrechos que dificultan la generación de ingresos y, por tanto, la rentabilidad".
El ahorro de los costes financieros, el impulso de los depósitos a la vista y los menores costes de la financiación mayorista fueron "determinantes" para compensar la bajada de los ingresos financieros del crédito a clientes.
El margen bruto experimentó un crecimiento del 6,6%, hasta 1.013 millones de euros, lo que supone una rentabilidad sobre activos totales medios del 2,56% frente al 2,41% del año anterior. El margen de explotación se situó en 383 millones, un 17,5% más que el ejercicio precedente.
El balance se situó a fecha de 31 de diciembre en 39.166 millones de euros, tras experimentar un descenso principalmente debido a las ventas realizadas de cartera de renta fija y variable, la disminución de los activos dudosos, la menor apelación a los mercados mayoristas y la preferencia por los productos de ahorro de fuera de balance.
Los activos dudosos de la inversión crediticia del banco experimentaron un descenso del 18,8% en términos relativos, lo que conllevó una mejora anual de la tasa de morosidad hasta el 13,44%. En consecuencia, la tasa de cobertura global se situó en el 43,09%, con un fondo de insolvencias total de 1.820 millones de euros.
La entidad ha celebrado este jueves su asamblea de delegados, en la que el presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, ha apuntado que la crisis financiera ha provocado un "cambio radical" en el sector bancario, "sometido a sensibles variaciones en las reglas de mercado y a una creciente presión regulatoria de carácter prudencial".
En su opinión, esta situación se está viendo acelerada por los estrechos márgenes y los movimientos que se están produciendo en la función de intermediación financiera, que están trastocando el modelo de negocio tradicional.
En relación a la próxima reforma de la Ley de Cooperativas de Crédito, el presidente de la entidad ha apuntado que todo indica que va a incentivar la constitución de sistemas institucionales de protección con el fin de dar respuesta a eventuales problemas de gobernanza y solvencia que puedan presentarse en un futuro.
LAS FUSIONES BANCARIAS DEJARÁN ESPACIO A LA CAPTACIÓN DE CLIENTES
"Las fusiones que se llevarán a cabo traerán como consecuencia el fortalecimiento de nuestros competidores, pero también dejarán huecos por cubrir que si sabemos aprovechar nos permitirán captar nuevos clientes", ha señalado el presidente de la entidad en relación con la consolidación del sector.
"Por eso, estamos convencidos de que seremos una de las diez entidades que permanezcan en el sector, con dimensión, solvencia, fortaleza y, sobre todo, con personalidad propia, con un modelo de negocio diferenciado, que se moderniza y actualiza al ritmo de la economía digital y la sociedad del conocimiento, abriendo nuevos canales y servicios a socios y clientes", ha añadido.
Baamonde ha apuntado que la entidad mantiene "las puertas abiertas" a nuevas integraciones, ya que en el banco están "convencidos de que son necesarias para superar los retos derivados de una competencia creciente y una realidad cambiante y extraordinariamente exigente", pero sin renunciar por ello a sus "principios, valores y visión de futuro".