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La CNMV no ve "previsible" que Popular vuelva a cotizar

El supervisor certifica que todos los accionistas y titulares de bonos contingentes convertibles "han perdido totalmente su inversión"
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha afirmado que "no es previsible" que las acciones de Popular vuelvan a cotizar después de que el supervisor suspendiera este miércoles la negociación de la entidad tras el anuncio de compra por parte de Santander.
"Dado su actual nivel de difusión (un solo accionista, Banco Santander), no es previsible que las acciones de Banco Popular España vuelvan a cotizar", ha sentenciado el supervisor en un comunicado.
El organismo presididio por Sebastián Albella ha manifestado que ha seguido "estrechamente" la evolución de la cotización de la entidad y la situación informativa existente en cada momento en el mercado "aplicando las disposiciones legales correspondientes, en especial las relativas a la posibilidad de suspender la negociación de valores cotizados en mercados regulados".
El supervisor ha señalado que ha relizado "numerosas actuaciones" respecto a la evolución en el mercado de los valores emitidos por Popular, algunas de las cuales "sifuen actualmente en curso".
"La CNMV no descarta iniciar actuaciones adicionales en el ejercicio de sus facultades de supervisión de la información financiera y el abuso de mercado", ha añadido el organismo.
ACCIONISTAS Y BONISTAS PIERDEN ÍNTEGRAMENTE SU INVERSIÓN
Además, el órgano supervisor de los mercados españoles ha certificado que los accionistas de Banco Popular, así como los titulares de bonos contingentes convertibles y de deuda subordinada "han perdido totalmente su inversión".
En este sentido, la CNMV recuerda que la absorción de Popular por parte de Santander se ha acordado y ejecutado al amparo de lo previsto la normativa 'bail-in' aprobada en 2014, que implica que sean en primer lugar los accionistas y a continuación los titulares de ciertos instrumentos financieros los que soporten las pérdidas de las entidades en crisis, en lugar de las fórmulas de recapitalización externa con apoyo público ('bail-out').
De este modo, Banco Popular se convierte en la primera entidad sujeta a supervisión del Banco Central Europeo (BCE) que se resuelve con arreglo a la nueva normativa de 2014.