Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La fusión entre Bankia y BMN sigue su curso ajena a la resolución de Banco Popular

La fusión entre Bankia y Banco Mare Nostrum (BMN), operación que debería recibir el visto bueno de los consejos de administración de ambas entidades antes de finales de junio, no se ha visto ralentizada por el proceso de resolución y posterior venta en Banco Popular, informaron a Europa Press en fuentes del sector.
Según explicaron las fuentes consultadas, los asesores de Bankia que estudiaban la posible adquisición de Banco Popular difieren de los que estudian la operación con BMN, por lo que el proceso de negociaciones para definir la ecuación de canje de acciones no se ha visto interferido.
La operación está destinada a consolidar todavía más el sector bancario español para finales de año o comienzos de 2018 --condición requerida por las autoridades comunitarias y españolas--, aunque según fuentes conocedoras todavía no se ha alcanzado un acuerdo sobre el precio definitivo.
No obstante, las negociaciones han avanzado durante las últimas semanas ajenas a la situación de Banco Popular y el calendario de la fusión previsto sigue en pie.
Los plazos más optimistas contemplan que los consejos de administración de las dos entidades den el visto bueno a la integración antes de julio para que las juntas de accionistas de ambos bancos ratifiquen el acuerdo antes de agosto.
En este caso, a partir de septiembre, se iniciaría el procedimiento de integración entre Bankia y BMN, que requiere el visto bueno de los organismos regulatorios pertinentes, y se completaría para finales de año o comienzos de 2018.
Sin embargo, otras fuentes conocedoras del proceso consultadas por Europa Press han insistido en que los plazos otorgados son aproximados y dejar la operación resuelta antes de agosto cumpliría con los objetivos "más ambiciosos".
De este modo, una mínima demora en el proceso de negociaciones podría provocar que las juntas de accionistas de ambas entidades para dar luz verde a la integración se celebren en septiembre, ya que agosto se considera un mes inhábil en el sector.
En cualquier caso, la fecha idónea para completar el proceso de integración en términos de contabilidad sería el próximo 1 de enero, por lo que se confía en tener las autorizaciones correspondientes antes de esta fecha.
El próximo 30 de junio vencen las restricciones impuestas por Bruselas a Bankia en el marco de su plan de reestructuración hace ya cinco años, por lo que el banco podrá participar a partir de entonces en operaciones corporativas, lo que permitirá a la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri crecer de forma inorgánica.