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El Banco de Japón eleva sus previsiones de crecimiento

El Banco de Japón (BoJ) ha mantenido sin cambios su política monetaria, así como el alcance de sus estímulos, mientras que ha revisado sensiblemente al alza sus expectativas de crecimiento ante el impulso positivo derivado de la depreciación del yen y la mayor expansión de otras economías internacionales, así como por la mayor demanda relacionada con los Juegos Olímpicos.
De este modo, el instituto emisor japonés estima que la economía nipona creció un 1,4% en 2016, cuatro décimas más de lo previsto el pasado mes de octubre, mientras que para 2017 confía en un crecimiento del PIB del 1,5%, frente al 1,3% anterior, y para 2018 prevé una expansión del 1,1% desde el 0,9% anticipado en octubre.
Por su parte, la entidad ha mantenido prácticamente sin cambios sus previsiones de inflación, que ha registrado una caída del 0,2% en 2016, algo mayor que el -0,1% estimado en octubre, mientras que para 2017 mantiene su pronóstico del 1,5% y para 2018 prevé un alza del 1,1%, frente al 1,7% anterior.
La economía de Japón probablemente continuará creciendo a un ritmo por encima de su potencial durante el horizonte previsto soportada por unas condiciones financieras altamente acomodaticias y los efectos de las medidas de estímulo a gran escala del Gobierno, mientras las economías de otros países crecen a niveles moderadamente mayores.
"Las tasas de crecimiento proyectadas son algo mayores, principalmente reflejando la mejoría de otras economías internacionales y la depreciación del yen", explicó la institución.
En este sentido, el Banco de Japón expresó su confianza en que la demanda doméstica seguirá su tendencia al alza, manteniéndose el ciclo virtuoso entre ingresos y gastos tanto en las empresas como en los hogares, mientras la inversión fija empresarial probablemente seguirá creciendo de forma moderada gracias a la condiciones financieras acomodaticias, las expectativas de crecimiento y el aumento de la demanda relacionado con los Juegos Olímpicos.
Asimismo, la institución espera que el consumo de los hogares siga creciendo de forma moderada a medida que aumentan los ingresos de los trabajadores, mientras la inversión pública continuará incrementándose durante el ejercicio fiscal 2017 por los efectos positivos de las medidas de estímulo y la mayor demanda en relación con los Juegos Olímpicos.
En cuanto a la evolución de los precios, el Banco de Japón espera que el momento en el que la tasa de inflación interanual se situará en torno al 2% probablemente en 2018.
No obstante, en su análisis la institución destaca la incertidumbre que rodea la evolución de las economías internacionales, señalando específicamente el riesgo relacionado con EEUU a la espera de ver el impacto de su política monetaria en los mercados financieros globales, así como por la evolución de las economías emergentes exportadoras, con especial atención a China, y las consecuencias derivadas de la decisión del Reino Unido se abandonar la UE.
"Si estos riesgos se materializasen, podrían ejercer presión a la baja sobre la actividad económica", advirtió el banco central japonés, subrayando que en relación a las perspectivas económicas "los riesgos están inclinados a la baja", particularmente en lo que se refiere a la evolución de las economías internacionales.