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El BCE se ciñe de momento al programa, aunque Draghi ya prepara cambios

El BCE revisa sus proyecciones macroeconómicas y Draghi reclama inversiones a Alemania
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), reunido en Fráncfort, ha decidido mantener los tipos de interés, así como las características de su actual programa de compra de activos, aunque el presidente de la entidad, Mario Draghi, ha precisado que la institución ya ha comenzado a evaluar las opciones a su disposición para mejorar su implementación.
"El Consejo de Gobierno ha encargado a los comités relevantes que evalúen las opciones que garanticen la implementación sin problemas de nuestro programa de compras", declaró Draghi en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, que mantuvo los tipos de interés en el 0% en el caso de las operaciones de refinanciación y en el -0,40% en el de la facilidad de depósito, así como en el 0,25% para la facilidad de préstamo.
Asimismo, la institución ha indicado que su programa de compra de activos por importe de 80.000 millones de euros al mes "seguirá hasta final de marzo de 2017, o hasta una fecha posterior si fuera necesario", y en todo caso, hasta que observe un ajuste sostenido de la senda de inflación que sea compatible con su objetivo de inflación.
No obstante, a pesar de la insistencia de los medios, el presidente del BCE declinó ofrecer más pistas sobre futuros cambios en el programa, limitándose a repetir que "el BCE cuenta con la capacidad, la disposición y la voluntad de actuar si fuera necesario".
De este modo, Draghi aseguró que los miembros del Consejo no discutieron sobre la posibilidad de extender la duración del programa de compras, así como tampoco sobre la incorporación de nuevos activos, como acciones, ni mucho menos sobre la opción de recurrir al 'helicóptero de dinero'. "No discutimos discutir sobre ello", apuntó el banquero.
De hecho, el presidente del BCE defendió lo innecesario de discutir sobre potenciales cambios, puesto que las medidas hasta ahora han demostrado su eficacia y por lo tanto hay que concentrarse en su implementación.
"Por el momento, no hay cambios sustanciales que justificasen la decisión de actuar. Nuestra política monetaria es eficaz", afirmó Draghi, subrayando que la intervención del BCE ha puesto fin a la fragmentación en la zona euro, mejorando "dramáticamente" los precios de los activos y logrado que la transmisión de la política monetaria sea "mejor de lo que ha sido nunca".
MEJOR 2016, PEORES 2017 Y 2018.
Por otro lado, el BCE ha revisado una décima al alza su pronóstico de crecimiento para la zona euro en 2016, cuando la economía de la región se expandirá a un ritmo del 1,7%, frente al 1,6% estimado el pasado mes de junio.
Sin embargo, de cara a los dos años siguientes, el BCE ha revisado una décima a la baja sus previsiones. De este modo, tanto para 2017 como para 2018, la entidad proyecta un crecimiento del PIB del 1,6% en cada ejercicio, frente al 1,7% previsto en junio.
"Aunque la información disponible evidencia la resiliencia de la economía de la eurozona, el escenario base sigue sujeto a riesgos a la baja", dijo Draghi, quien apuntó que previsiblemente la recuperación se verá afectada por el debilitamiento de la demanda externa.
Aún así, el presidente del BCE subrayó que la institución sigue esperando que la recuperación de la eurozona se producirá "a un ritmo moderado, pero sostenido".
En cuanto a los precios, los nuevos pronósticos del BCE contemplan una tasa de inflación armonizada del 0,2% al cierre de 2016, en línea con los pronósticos de junio, mientras que el próximo año se situará en el 1,2%, frente al 1,3% previsto con anterioridad, y en 2018 llegará al 1,6%, en línea con el pronóstico precedente.
A este respecto, el presidente del BCE destacó que el repunte esperado de los precios hacia finales de año se explica en gran medida por efectos de base.
Asimismo, el presidente del BCE indicó que, durante el horizonte de las proyecciones, las políticas del BCE representan un impacto positivo de seis décimas al PIB de la eurozona y de cuatro décimas a la inflación.
RECADO PARA ALEMANIA Y LA BANCA.
Por otro lado, el presidente del BCE reiteró la necesidad de que las políticas del banco central se vean acompañadas por otras medidas, incluyendo políticas fiscales y reformas estructurales.
En este sentido, Draghi lanzó un mensaje dirigido particularmente a Alemania al afirmar que los países que cuentan con espacio fiscal deberían hacer uso del mismo. "Alemania cuenta con espacio fiscal", apostilló.
Asimismo, además de su habitual llamamiento al resto de instituciones nacionales y comunitarias de la zona euro, el presidente del BCE reconoció que la actual política de tipos de interés negativos representa un reto para el sector bancario, pero al mismo tiempo subrayó que las entidades no deberían utilizar estos tipos negativos como excusa para todos sus problemas.
"Somos conscientes de que los tipos de interés negativos tendrán consecuencias y serán un reto para los bancos, pero no deberían usarlos como justificación para todo lo que va mal en la banca", dijo Draghi, quien puntualizó que "los bajos tipos de interés no afectan a la capacidad de prestar".