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(Ampl.) Bankia no optó a comprar Popular porque no podía asumir el riesgo, aunque tenía "lógica industrial"

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha afirmado que la entidad no optó a comprar Popular porque la operación implicaba un riesgo que no podía asumir, a pesar de que tenía "sentido industrial".
"La conclusión a la que llegamos es que la operación con el Popular tenía toda la lógica industrial, pero era una operación con un riesgo de implementación que nosotros no podíamos asumir, era demasiado grande para Bankia", ha explicado durante su intervención en el seminario 'La cuarta revolución. ¿Cómo afecta la agenda digital a la economía y a la industria?', organizado por la APIE y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
El ejecutivo ha rechazado haber recibido "ningún tipo de injerencia política" en la evaluación de la operación. "Nadie nos dijo que fuéramos o que no fuéramos", ha apuntado, recalcando que durante la evaluación de la operación Bankia contó con "absoluta independencia".
Goirigolzarri ha explicado que Popular llamó a su puerta por si quería analizar la operación y la entidad entró en el proceso de 'data room' virtual. Diez días después, Bankia entró en el proceso de 'data room' físico, al considerar que era su "obligación" analizar la operación.
Finalmente, Bankia decidió no optar a la compra al no poder asumir el "riesgo" de la operación. Así, el directivo ha señalado que la capitalización de Bankia se sitúa en unos 12.000 millones de euros, mientras que la ampliación que acometerá Santander para cubrir el capital de Popular asciende a unos 7.000 millones de euros.
Para Goirigolzarri, la solución que se dio a la situación de Popular fue "muy buena" desde el punto de vista de la estabilidad del sistema. Fue "muy rápida", "muy eficaz" y "excelente", ya que "no tuvo ningún tipo de impacto indirecto en estabilidad del sistema", ha dicho.
El presidente de Bankia ha señalado que la situación en la que se encuentra Popular respecto a las posibles demandas que puedan recibir sus gestores en relación con la ampliación de capital de 2016 es "muy diferente" a la que vivió Bankia en 2012 con los litigios por las preferentes en cuanto al producto y en cuanto al segmento de clientela al que se dirigieron.