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(Ampl.) ACS reduce un 0,7% su beneficio, por la reestructuración de la australiana Cimic

Recorta casi una tercio de su deuda con la venta de Urbaser
ACS obtuvo un beneficio neto de 570 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que supone un descenso del 0,7% respecto al ejercicio anterior, afectado por el descenso de actividad de su filial australiana Cimic, derivado de la reestructuración que acomete en esta compañía.
El resultado del grupo que preside Florentino Pérez también se ve también impactado por los resultados extraordinarios que contabilizó un año antes por contratos de derivados relacionados con acciones de Iberdrola ya liquidados.
ACS aún no recoge en sus cuentas trimestrales ganancia alguna por la venta de su filial de servicios Urbaser a una firma china, dado que la operación, anunciada a finales de septiembre, está a la espera de recibir las preceptivas autorizaciones para cerrarse.
No obstante, la transacción ya se refleja en su deuda. La desconsolidación de la filial, que tiene una deuda asociada de 742 millones de euros, llevó al grupo a recortar en un 29% su endeudamiento. Así, al cierre del pasado mes de septiembre lo había reducido por debajo de la cota de los 3.000 millones de euros y se situaba en 2.520 millones.
En el plano operativo, ACS redujo un 7% sus ingresos entre los pasados meses de enero y septiembre, hasta los 23.371 millones de euros, como consecuencia del referido descenso de actividad en Australia y la continua caída del negocio en España. El beneficio bruto de explotación (Ebitda), de su lado, cae un 6,3%, hasta 1.513 millones.
CASI LA MITAD DE LOS INGRESOS, DE NORTEAMÉRICA.
ACS logró el 86% de sus ingresos del exterior, fundamentalmente de Estados Unidos y Canadá, que se mantienen como primer mercado de ACS al generar casi la mitad del total (un 46%), por delante de la zona de Asia Pacífico que, pese a la caída, aportó otro 25%.
Por contra, el negocio de la compañía en España se anotó un descenso del 16,3% y supuso un 13% del total, unos 3.197 millones de euros.
Por áreas de negocio, la tradicional actividad constructora se mantiene como primera fuente de ingresos, al aportar 17.447 millones de euros, si bien es la que más cae (-8,6%).
El descenso deriva de la menor actividad de Cimic, que no obstante registra una "progresiva recuperación" (las ventas del tercer trimestre son un 8,1% superiores a las del segundo y un 14,1% respecto al primero), pero también de la continua caída que se anota en el mercado español (-18,9%).
A cierre de septiembre, ACS contaba con una cartera de contratos pendientes de ejecutar por valor de 51.801 millones de euros, u 9,7% superior a la de un año antes, de los que 94% son proyectos internacionales.
La rama industrial, de su lado, aportó ingresos por 4.793 millones de euros, un 3,1% menos, por la segregación del negocio de renovables el pasado año en Saeta Yield, mientras que la división de servicios es la única que crece, un 2,7%, y genera 1.160 millones, a pesar de la desconsolidación de Urbaser.