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La derecha gana en Chile pero habrá segunda vuelta

Con alegría, triunfalismo y una dosis de incertidumbre se vivieron en los centros de operaciones de los candidatos presidenciales los resultados de las elecciones chilenas de este domingo, que se decidirán en una segunda vuelta entre el opositor Sebastián Piñera y el oficialista Eduardo Frei.
En un céntrico hotel de la capital chilena, dirigentes de la opositora Coalición por el Cambio, familiares del candidato y militantes de base se reunieron para vivir la jornada electoral y esperar la llegada de Sebastián Piñera.
El inversionista se impuso en la primera ronda de los comicios presidenciales con un 44,03 por ciento de apoyo, y se enfrentará al aspirante de la Concertación, el ex presidente Eduardo Frei, quien obtuvo el 29,62 por ciento de los sufragios.
Según el escrutinio oficial del 98,32 por ciento de los votos, en tercer lugar se situó el candidato independiente Marco Enríquez-Ominami, con un 20,12 por ciento de los votos, seguido del abanderado de la izquierda extraparlamentaria, Jorge Arrate, con el 6,21 por ciento.
Cómodo triunfo de Pinera

Inmediatamente después de que el subsecretario del Interior, Patricio Rosende, diera a conocer el primer cómputo oficial de la votación, que auspiciaba un cómodo triunfo de Piñera, el optimismo y el triunfalismo se apoderaron del ambiente.
Gritos de "Se siente, se siente, Piñera presidente", besos y abrazos entre los presentes presagiaban una noche de alegrías en las filas de la derecha.
Sin embargo, cuando Piñera compareció ante sus fieles en un escenario en plena Alameda, el candidato no lucía contagiado del entusiasmo que irradiaban sus partidarios. Sonriente pero comedido y un tanto parco, el multimillonario empresario evitó un discurso triunfalista y optó por las frases y las promesas que han caracterizado su campaña electoral.
Consciente de que necesitará nuevos apoyos para la segunda vuelta, hizo un guiño a los votantes del independiente Marco Enríquez-Ominami.
Calma para Frei
En tanto, en el centro de operaciones del candidato oficialista, Eduardo Frei, la calma se rompió conforme se conocieron los primeros cómputos oficiales, que confirmaban su paso a segunda vuelta, tal como predecían las encuestas.
Varios miembros del gabinete de Michelle Bachelet y los presidentes de los cuatro partidos de la coalición gubernamental se dieron cita en el céntrico hotel, situado a pocos metros del palacio de La Moneda, donde Frei salió a saludar a sus adherentes.
Cerca de 300 personas se acercaron hasta allí portando enormes banderas chilenas y de un muñeco gigante que emulaba al propio Frei y, al ritmo de la canción con el eslogan de campaña "Vamos a vivir mejor" se aprestaron para aclamar al candidato de la Concertación.