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El T-Rex era más tierno de lo que piensas

El T-RexGtres

Un estudio llevado a cabo por científicos estadounidenses ha revelado que el hocico de los T-Rex era tan sensible como las manos humanas, por ello frotaban sus rostros como juego amoroso antes de comenzar a reproducirse. 

Temido por los demás dinosaurios en el Cretácico, hace unos 75 millones de años, el 'Tyrannosaurus rex' ha resultado ser una especie más tierna de lo que parecía. Científicos estadounidenses han descubierto que esta especie contaba con un juego previo en el que ambas partes se acercaban de una forma muy afectuosa.
El estudio, publicado en la revista 'Scientific Reports' determina que macho y hembra frotaban sus hocicos de forma cariñosa antes de comenzar a copular. "Es posible que durante el cortejo los tiranosáuridos se frotaran las caras, que eran muy sensibles, como una parte vital del juego precopulatorio", afirma The Telegraph.
El descubrimiento de esta conducta en el T-Rex ha sido gracias al estudio de un miembro de la familia de los tiranosaurios llamada 'Daspletosaurus homeri' en Montana, Estados Unidos. Estos individuos vivían antes que el Tiranosaurio Rex hace ya unos 74 millones de años y tenían una longitud menor que sus sucesores, unos 7 metros de altura. 
La sensibilidad de esta parte del dinosaurio ya era conocida, ya que se valían de el para explorara el medio, construir nidos y cuidar de sus crías, según el estudio. 
Una conducta similar se puede observar hoy en otras especies reptiles como los cocodrilos, quienes tienen en sus mandíbulas unas pequeñas protuberancias, parecidas a las de los T-Rex, llamadas órganos sensoriales integumentarios que son muy sensibles al tacto.