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Descubre cómo eres por tu postura al dormir

La posición de cómo duermes, tu aliado para evitar doloresGtres

Tanto para las relaciones interpersonales como para la vida en pareja nuestra personalidad es uno de los aspectos más relevantes. Esta se ve reflejada en distintos ámbitos de nuestra vida y el lenguaje corporal aporta muchos datos de cómo somos en realidad, ya que proviene del inconsciente más profundo.

Cuando encontramos un ámbito en el cual nos sentimos cómodos, es cuando realmente podemos dejar ver nuestra auténtica personalidad, ya que permitimos relajarnos y bajar nuestras defensas. Uno de esos lugares es la cama, ya que gracias al confort que nos aporta podríamos pasar en ella un tercio de nuestro día. Por lo tanto, no es extraño que el lenguaje corporal que usamos en la cama al dormir revele muchas cosas sobre nuestra personalidad, costumbres e incluso inquietudes.
Según estas posturas, podrás ver qué aspecto de tu personalidad te hace único. Para dormir placenteramente se recomienda cenar ligero y tener un colchón de calidad. Así hay más probabilidad de llegar a la fase REM del sueño, la fase más placentera y profunda, caracterizada por el parpadeo intermitente de los ojos. Además, dormir las horas adecuadas es muy importante para sentirse descansado y afrontar el día a día.
Son múltiples las posturas que nos encontramos a la hora de dormir y esto es lo que nos expresan:
El recién nacido: Es la postura más frecuente. De lado, curvado y con las rodillas hacia el pecho. Las personas que duermen en esta posición se muestran confiadas y duras ante la sociedad, pero tienen un fondo sensible. Se muestran tímidas ante los desconocidos, pero en seguida se relajan y expresan con facilidad.
El hombre colgante o la caída libre: Dormir boca abajo. Son personas que se sienten cómodas manteniendo una conversación y a las que les gusta compartir con los demás. Son muy abiertas a vivir nuevas experiencias, pero les cuesta aceptar la crítica y vivir situaciones límite.
El hombre de vitruvio: Boca arriba y con los brazos extendidos sobre la almohada. Son personas leales, muy buenos amigos porque siempre están dispuestos a escuchar a los demás y a echarles una mano.
El "te quiero, pero...": Dormir con la pareja de espaldas y separados alerta de que algo va mal en la relación. Es una forma de poner distancia entre ambos, en la que el lenguaje corporal sugiere un deseo de mayor libertad o una búsqueda de independencia.
La WWE: Dormir entrelazados es una muestra de deseo y pasión. Es una postura común en las relaciones nuevas y aunque revela deseo sexual, cuando la pareja la toma por costumbre se convierte en una señal de celos.
El tronco: Esta postura consiste en dormir de lado, con las extremidades estiradas a lo largo del cuerpo. Denota sociabilidad y ganas de formar parte de grupos sociales. Las personas que duermen de esta forma acostumbran a ser más abiertas y se muestran confiadas, pero a veces pueden ser demasiado ingenuas.
El orador: Es una postura similar a la del tronco, de lado, pero con los brazos extendidos hacia delante. También son personas sociables y extrovertidas, pero a menudo pueden ser cínicas y tienen serios problemas para tomar decisiones. Eso sí, una vez han tomado una decisión es muy difícil que cambien de opinión.
El soldado: Dormir boca arriba, con los brazos estirados a lo largo del cuerpo. Normalmente, son personas tranquilas y reservadas. Son exigentes consigo mismo y con los demás, tienen grandes aspiraciones pero no les gusta protestar.