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El presidente del Teatro Real subraya que "sale reforzado de la crisis sin ayuda extraordinaria de las instituciones"

Gregorio Marañón ha participado en un foro en Sevilla, en el que ha defendido la cultura como "valor estratégico para construir utopías"
El presidente del Patronato del Teatro Real de Madrid, Gregorio Marañón, ha subrayado este martes en el Foro Joly Andalucía, celebrado en la Fundación Cajasol de la capital hispalense, que "este teatro sale reforzado de la crisis sin ayuda extraordinaria de las instituciones y sin un endeudamiento bancario".
En el marco de este foro, al que también han asistido la consejera de Cultura de la Junta de Andalucía, Rosa Aguilar, y el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, Marañón ha explicado que el modelo de gestión pública y privada ha funcionado "muy bien" en el Teatro Real, al tiempo que ha indicado que "la clave está en no dejar de ser una institución pública con un estatuto de autonomía que garantice independencia, estabilidad y la participación de la sociedad civil".
En este sentido, los asistentes le han preguntado si la ley de mecenazgo resolverá los problemas estructurales, a lo que el conferenciante ha respondido que ello "ayudará para que haya homogeneidad con otros teatros europeos y se incentive el sentido de responsabilidad corporativa", si bien ha indicado que en esta línea es necesario "aplicar la didáctica entre la ciudadanía para poner en valor la importancia estratégica de la cultura como asignatura pendiente".
Asimismo, ha informado de que hay un consejo internacional con grandes personalidades y se ha creado la Fundación Amigos del Teatro Real para extender el micromecenazgo. Agrega que actualmente el Teatro Real tiene unos 20.000 abonados y "hace cuatro años sólo había 12.000 personas".
El presidente ha detallado que la estrategia del Teatro Real es tener "un programa ecléctico con un repertorio más tradicional que le gusta a todo el público y otro más vanguardista". Además, ha insistido en la importancia de que "la ópera deje de estar considerada elitista y acotada", así como que sea percibida como "un elemento cultural vivo".
En cuanto a la implicación con las nuevas tecnologías, Gregorio Marañón ha asegurado que este teatro "va por delante de los teatros europeos", aunque ha reconocido que "todavía hay mucho que hacer para que comiencen a ser jugadores de primera división", toda vez que las obras representadas "sirven de referencia" en Europa.
En esta línea, señala igualmente que "el futuro está fuera de las salas de teatro", ya que en estas sólo caben 1.700 personas y en Facebook se tiene un alcance de 24 millones de personas. "Se ha apostado por el desarrollo tecnológico más avanzado y hemos sido de los primeros en aplicar la tecnología 4K, así como tenemos un canal en China", ha asegurado.
Durante su intervención, el presidente ha abordado que "hay muchos nichos de oportunidad para los teatros más pequeños", pero que también es preciso "que haya más colaboración entre los teatros". A este respecto, ha lamentado que "por la cultura se quiera pagar menos que por otras actividades de ocio", algo cuya solución pasaría por "instaurar precios especiales, incentivar programas para el público más joven y hacer ensayos generales gratuitos".
Cuestionado sobre las estrategias a utilizar para la celebración del Año Murillo, Marañón ha reconocido que "el éxito del Año del Greco, celebrado en 2014, fue comenzar a planificarlo cuatro años antes", a pesar de que "este país tiene una capacidad innata de la improvisación", ha ironizado.
También en el marco de esta celebración cultural ha vuelto a incidir en el papel de las instituciones públicas con respecto al Teatro Real, detallando que el Año del Greco tuvo un presupuesto de 25 millones de euros y el Estado "sólo invirtió 250.000 euros, lo que supone un uno por ciento del total".
Por otra parte, los asistentes también le han interrogado sobre su papel activo en la Transición española, donde Marañón ha destacado dos valores principales como son la reconciliación de las dos Españas y el diálogo previo al conflicto. A ello, ha agregado que en la actualidad "se ha roto el diálogo por la negación de la memoria y por una cierta arrogancia y autosuficiencia".
DOS ETAPAS DIFERENCIADAS EN EL TEATRO
De otro lado, el presidente ha diferenciado dos etapas en el Teatro Real, que cumple su 20 aniversario desde su reapertura. En primer lugar, en 1995, cuando se constituye el Patronato al mando de Carmen Albor y se externaliza la orquesta y el coro, junto a otras obras de mejora. En segundo lugar, de 1996 a 2007, caracterizado por "una tentación intervencionista" con seis presidentes del PP y PSOE al frente del Patronato, así como nueve directivos generales y artísticos.
Según ha continuado, ello motivó a que "cayera en la irrelevancia y en la imposibilidad la idea de crear un proyecto artístico a medio plazo", de forma que más tarde, gracias al Estatuto interno del teatro, se pudo tener "la autonomía y estabilidad necesaria para gestionar proyectos".
"Así, se ha pasado de la irrelevancia institucional a ser una de las tres principales instituciones culturales nacionales junto con el Museo del Prado y el Reina Sofía", ha indicado satisfecho Gregorio Marañón, al tiempo que ha agregado que "se hace una apuesta como institución pública a través de la participación de la sociedad civil y un modelo de patrocinio en el que colaboran más de 100 empresas".
TEATRO REAL EN NÚMEROS
En un análisis más exhaustivo en términos cuantitativos, el presidente ha detallado que las subvenciones públicas han pasado de 25 millones de euros a 12 millones entre 2010 y 2014. Así en el presupuesto anual de 50 millones de euros hay un 27 por ciento de aportación pública, un 26 por ciento privada y un 47 por ciento de los ingresos de las actividades propias del teatro, mientras que "en Europa lo público oscila entre el 50 y el 90 por ciento".
Igualmente y, en el marco de un periodo marcado por una crisis económica, se han reducido los gastos un 48 por ciento entre 2008 y 2015, "sin que ello haya supuesto un deterioro en el clima laboral", ha reseñado. En el caso opuesto, los ingresos del patrimonio han aumentado, así como la ocupación media ha sido del 93 por ciento.
En el aspecto más académico, ha enumerado los programas adaptados al modelo de Bolonia, el programa artístico dedicado a los niños con danza, títeres y artes escénicas que, según detalla, "en 2015, más de 35.000 jóvenes y niños han tenido acceso al teatro", así como el programa social dirigido a la población más desfavorecida con entradas gratuitas y el aula de musicoterapia al que asisten cada día más de 100 niños.
Por todo ello, Gregorio Marañón ha insistido en la idea de que "la cultura es un valor estratégico para la sociedad, más que una actividad de ocio divertida e inteligente que ayuda a pensar de forma crítica para construir una utopía de un mundo mejor".
Por último, ha asegurado que es necesario la vigencia de la cultura en la sociedad contemporánea ya que "la polémica en sí misma no es un mal y es preferible al aburrimiento y la indulgencia" y ha destacado que para la gestión de esta institución no se debe perder de vista que "la negación de la memoria es peor que el olvido".