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Dos enormes graffitis de contenido sexual dividen a los belgas

Muchos barrios de Bruselas se han convertido en un atractivo turístico por su arte callejero. Sin embargo, las últimas obras, de alto contenido sexual, han abierto la polémica. La primera en aparecer fue una mujer masturbándose. Fue pìntada en 2013. Recientemente, ha aparecido un pene gigante pintado en un dificio frente a un colegio religioso. Las críticas de los vecinos no se han hecho esperar.

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Tintín y Lucky Luke, trampantojos hiperrealistas o auténtico arte contemporáneo... Las calles de Bruselas alojan todo tipo de murales. ¿Lo último? Un pene en un edificio. Más allá de su calidad artística, que pocos discuten, la polémica ha llegado por el lugar escogido. Se encuentra justo frente a un colegio religioso, el Institut des Filles de Marie, en el barrio de Saint Gilles. 
El graffiti se atribuye al llamado Bansky belga, Vincent Glowinski. Sin embargo, el artista lo ha negado rápidamente. "No es mío, por supuesto, y no quiero verme involucrado en esta historia", ha afirmado el graffitero apodado Bonom. 
También rechazó hace unos otro mural similar, que representa a una mujer masturbándose. Pero, pese a su sexualidad desbordante, los graffitis correrán una suerte muy distinta: el de la vagina, aparecido en 2013, se considera menos provocativo y se mantendrá en la lujosa avenida Louise. Por su parte, el mural del pene será retirado, según ha anunciado el Ayuntamiento. 

Una foto publicada por Romain L. (@romain_bxl) el