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La mirada íntima del fotógrafo Peter Hujar centra una retrospectiva en la Mapfre

160 imágenes recorren el legado del artista en el Nueva York de los 60 y 70
La mirada fotográfica del norteamericano Peter Hujar (1934-1987) sobre "la intimidad" humana protagoniza la retrospectiva de 160 imáganes 'Peter Hujar: a la velocidad de la vida', que podrá verse desde este viernes hasta el 30 de abril en la sede barcelonesa de la Fundación Mapfre.
En rueda de prensa este jueves, el comisario, Joel Smith, ha explicado que la exposición versa sobre esta mirada "de tú a tú" que el fotógrafo mantuvo con sus retratados, con especial acento en la escena gay y drag de Nueva York, pero también de un elenco de personajes importantes, entre pintores, actores, coreógrafos y escritores, como Susan Sontag y William S.Burroughs.
En una exposición organizada por la Fundación y The Morgan Library & Museum de Nueva York (Estados Unidos), Smith ha destacado que entre todo el grupo de fotógrafos que proyectaban el 'downtown' neoyorquino en su época, Hujar fue más conocido como retratista.
"Desde la rebelión gay hasta la época del Sida, fue el retratista que con más fidelidad retrató la escena neyorquina", ha explicado el comisario, que ha avisado de que la exposición no está organizada cronológicamente, sino que intenta ser coherente con la visión personal del fotógrafo.
De este modo, las imágenes se yuxtaponen de forma "sorprendente", mostrando el desarrollo de su técnica con sus primeros trabajos en los años cincuenta y sesenta, y los últimos en los ochenta y noventa.
TRES RASGOS
La fotografía de Hujar tuvo tres rasgos: el primero de ellos, el intimismo, con unos retratados con los que llegaba a gastar hasta 20 carretes y pasaba horas de silencio hasta extraer "el comportamiento natural de estas personas".
La ausencia de vergüenza fue el segundo de sus rasgos, con unos retratos a través del cuerpo y no del rostro; y por último, la singularidad: "La interesaba entender al personaje como único y orginal, no como parte de un todo".
La exposición trata de ser una retospectiva que combina su época con la exposición de un artista que está vivo y puede proponer yuxtaposiciones, "de manera que la obra de arte cobra vida y está sujeta a interpretaciones y combinaciones diferentes".
Según ha explicado Smith, como Huje no tuvo éxito comercial --y pese a tener un vida corta--, eso le liberó para explorar facetas de la fotografía que le gustaban, confiriendo a su obra una "gran variedad", y, aunque intentó acceder a fotografiar a un círculo amplio, se volcó en su círculo de amigos.
Hujar hizo incursiones en la fotografía de moda, además de haber estudiado cine en Europa, pero sobre todo, uno de sus rasgos era que "no le interesaba mucho el momento del retrato, sino que consideraba que era presa de un momento vital más amplio".
RETOS FOTOGRÁFICOS
Hujar se planteaba retos para ver si los superaba: trataba de sobreponerse a la dificultad de retratar figuras cubiertas por velos; inmortalizar personas tumbadas captando su reacción ante la cámara, y buscaba realizar retratos dobles para plasmar la individualidad y la interacción entre los retratados, y entre ellos y la cámara.
También estaba entre sus retos hacer retratos en grupo para visbilizar las dinámicas entre las personas, y también retratos corporales para mostrar la personalidad sólo con el cuerpo: "Para él, el cuerpo es la personalidad de la figura tanto como lo es el rostro".