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Puigdemont rememora el diálogo sin "límites" de Ramon Llull y su interpelación en la actualidad

Celebra la "extraordinaria capilaridad" del Any Llull en la difusión de su obra
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha recordado este martes en la clausura del Any Llull en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC) que el filósofo y escritor "no tenía límites a la hora de entender el diálogo y a la hora de entender de qué modo se tenía que conseguir el diálogo", y ha agregado que esta visión interpela en la actualidad.
Puigdemont ha ensalzado de Llull que esta disposición la tenía "precisamente con aquellos con los que aparentemente se está más distante o se pretende convencer, y disponerse al diálogo incluso con el ánimo de ser convencido", una visión que ha considerado que vale la pena poner sobre la mesa en un día como hoy.
De hecho, ha recordado una anécdota de Llull cuando por primera vez viajó al norte de África y se dirigió a los musulmanes diciendo que era cristiano y buen conocedor de la fe cristiana, pero que había ido a Túnez a escuchar los fundamentos de la fe musulmana "y que si los encontraba más válidos que los propios, se haría musulmán".
Puigdemont ha asegurado que esta afirmación en el siglo XIII era sorprendente, y ha añadido: "Hoy quizás a oídos de algunos del siglo XXI todavía aún sería sorprendente, pero para nosotros no lo es y vale la pena reivindicar".
"Este diálogo luliano nos interpela claramente hoy. Este poso no es fugaz. No caduca", ha subrayado, considerando esta visión uno de los grandes activos del Any Llull, cuyos frutos se analizarán a lo largo de 2017 con mayor profusión.
A su juicio, todos los ciudadanos se podrán sentir muy orgullosos cuando, con el paso de los años, pueda reconocerse en nuevas generaciones y en otros países, la traza luliana y reconocer su huella en el pensamiento y, sobre todo, sus planteamientos en torno al diálogo, "que contienen una parte de la solución".
Ha celebrado los frutos de esta efeméride especialmente en la difusión de la obra de Llull entre aquellos que o bien no la conocían de forma suficiente o bien no la conocían, con una "capilaridad extraordinaria" del Any Llull.
BUENAS RELACIONES CON BALEARES
Tras agradecer la presencia de la consellera de Cultura balear, Ruth Mateu, ha dicho que la conmemoración ha sido, precisamente, un buen termómetro para medir el estado de buena salud de las relaciones culturales y lingüísticas con el Govern insular, unas relaciones que vivirán una nueva rúbrica el próximo jueves en Barcelona con la visita de la presidenta balear, Francina Armengol.
El conseller de Cultura de la Generalitat, Santi Vila, ha celebrado que la figura de Llull, humanista 'avant la lettre', "resulte nuevamente interesante", y ha aplaudido de éste que aceptaba que los que tenía delante le convencieran con argumentos racionales.
A su parecer, Llull fue una persona que continúa interpelando y su figura recuerda que en unos tiempos en los que se justifican los conflictos en clave de choque de culturas, él explica que "a menudo los conflictos se dan por un choque de inculturas".
Además de sus intervenciones, la clausura del Any Llull ha contado con la lectura de fragmentos de textos e intervenciones musicales a cargo de Pep Tosar, Xavier Albertí, Enric Majó, Pep Cruz y Maria del Mar Bonet, entre otros.