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Pablo Auladell dibuja 'El Paraíso Perdido': "Hay una fascinación evidente por el psicópata y el asesino"

El dibujante Pablo Auladell lleva al cómic el poema de Milton 'El Paraíso Perdido' (Sexto Piso), un relato épico del enfrentamiento entre Dios y Satán que pone sobre la mesa el debate sobre la atracción que despierta en el público los personajes malvados. "Hay una fascinación evidente por el psicópata, el canalla, el delincuente, el asesino o el vampiro", ha reconocido en una entrevista con Europa Press el autor.
La aparición de estos personajes, sobre todo en series de televisión y en literatura de entretenimiento, y su influjo en la sociedad supone para Auladell "uno de los efectos más llamativos e inesperados de unas sociedades en teoría democráticas". "Esos ciudadanos no paran de soñar con personajes malvados que se mueven con agilidad e impunidad por los márgenes del sistema", ha explicado.
En el caso de 'El Paraíso Pérdido', Premio Nacional de Cómic, ese personaje podría estar reflejado en Satán. El poema de Milton se centra en la batalla de este ángel caído contra Dios y su intento por regresar al cielo, vengándose a través de las criaturas más queridas por su 'enemigo': Adán y Eva.
"El relato épico del enfrentamiento entre el Bien y el Mal es un manantial inagotable porque, seguramente, lo que más nos atrae y aterroriza a un tiempo es la sospecha de que no pertenecemos a ninguno de esos polos y de que, en realidad, son dos abstracciones que se alimentan la una de la otra", ha apuntado.
Para el dibujante, el poema de Milton parece dejar en el lector "el regusto y el poso realmente inquietante" de pensar que Satán "se parece demasiado a un héroe que lucha por la libertad y Dios a un déspota que impone su voluntad mediante un colosal chantaje emocional". "Dejar esa incertidumbre es literatura", ha añadido.
POCO TEXTO FRENTE AL "MONÓLOGO GRANDILOCUENTE"
El trabajo de Auladell sobre el texto del siglo XVII busca que la imagen "sirva para algo más que para la descripción o el aprovisionamiento de cabecitas parlantes". Por ello, su primera decisión fue que el tebeo tendría "muy poco texto", pese a la "preponderación del monólogo grandilocuente" en la obra de Milton.
"El narrador se ve reducido a unas pocas líneas que marquen bien el curso del relato y los diálogos, construidos con frases breves y precisas, darán fluidez a la lectura entre secuencias de ritmo más lento. La poesía de Milton, su lirismo, que en el poema recae en la palabra, en el tebeo recae en la imagen", ha explicado.
El dibujante no cree que los clásicos no puedan ser reinterpretados en la época actual, puesto que permiten "resintonizar" con el espíritu original. "Le escuché decir a Luis Alberto de Cuenca que un clásico permanece y sigue vivo, vigente, sólo si hay una nueva lectura. Y cada generación hace una lectura diferente", ha añadido.
SEIS AÑOS DIBUJANDO
Este 'Paraíso Perdido' ha sido un encargo que ha durado seis años y ha pasado por diversas editoriales, tal y como explica Auladell en el prólogo. Esta larga gestación llevó al autor a "un momento insoportable" en el que casi renunció a terminar el cómic.
"La relación con las obras acabadas, pasado un tiempo, es difícil. Entre otras cosas, porque uno ya no es el mismo que las trabajó. Uno casi procura olvidarlas porque, al volver la vista sobre ellas, no puede más que ver los errores o las cosas que cambiaría", ha afirmado Auladell.
No obstante, tras ese momento 'complicado', reconoce que ahora está "reconciliado" con la obra. "Ya estoy en otra cosa y creo que sabré aprovechar todo lo que, realizándola, aprendí. Bueno, es aquello tan viejo de que 'cuando Dios te da un don, también te da un látigo'", ha concluido.