Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Muere el filósofo Salvador Pániker, fundador de Kairós y defensor pionero de la eutanasia

Muere el filósofo Salvador Pániker, fundador de Kairós y defensor pionero de la eutanasiaAgencia EFE

El escritor, filósofo e ingeniero industrial Salvador Pániker, fundador de la editorial Kairós y pionero a la hora de defender la eutanasia en España, ha fallecido este sábado en Barcelona a los 90 años, según han informado a Europa Press fuentes cercanas.

El cuerpo del también profesor de Filosofía y Metafísica en la Universitat de Barcelona (UB) será incinerado en el cementerio barcelonés de Montjuïc, y su familia no ha previsto velatorio del cuerpo ni tampoco ceremonia de despedida que sea pública, según las citadas fuentes.
Salvador Pániker, fallecido este sábado a los 90 años, se convirtió en un referente en su labor de tender puentes de sus dos genealogías, Oriente y Occidente, especialmente a través de la editorial Kairós, que fundó hace más de 50 años y cuya dirección ha heredado su hijo.
Pániker (Barcelona, 1927) era hijo de madre catalana y padre hindú y fue profesor de Filosofía y Metafísica en la UB y de Filosofía Oriental en la UAB, donde se distinguió por crear el concepto filosófico de 'retroprogresión', que defiende avanzar simultáneamente hacia la secularidad racionalista y el origen místico.
Sus libros 'Conversaciones en Cataluña' (1966) y 'Conversaciones en Madrid' (1969) se convirtieron en un clásico del género de la entrevista, y también fue autor de 'La dificultad de ser español', 'Aproximación al origen', 'Primer testamento', 'Segunda memoria', 'Filosofía y mística', 'Cuaderno amarillo' y 'Variaciones 95'.
En su libro 'Diario del anciano averiado' (Literatura Random House, 2015), el pensador vertió una crónica lúcida y valiente sobre los estragos de la vejez y la aproximación, inevitable, de la propia muerte.
Fue presidente de la Asociación Derecho a Morir Dignamente (1990-2009, y después presidente honorífico) y dedicó muchas de sus reflexiones a la muerte y la defensa de que toda persona pueda disponer de su cuerpo y de su vida, y pueda elegir libre y legalmente el momento y los medios para finalizarla.
Pese a admitir que era hindocatalán, él decía que se sentía más occidental que oriental por haber sido educado en Occidente, y se confesaba un agnóstico místico que tomaba parte de diferentes confesiones para crear su 'religión a la carta'.