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Desmontando el mito de Marilyn Monroe: sin dientes, ni pechos y sin depilar

Pocos mitos resisten el paso del tiempo cuando aparecen los detalles escabrosos sobre sus vidas o sus muertes. Más de 50 años después, la reina de las leyendas, Marilyn Monroe, sigue deparando sorpresas. Los funerarios que la amortajaron revelan en un libro a punto de publicarse todo lo que no la deja precisamente en buen lugar. Ni tan guapa, ni tan bendecida por la genética ni por supuesto tan glamurosa... La sensual actriz murió desaliñada, sin depilarse hace días, sin teñirse su icónica melena rubia, sin nada de ropa interior, incluso sin ponerse la dentadura. Pero si es sorprendente que usara dentadura postiza con sólo 36 años, aún más revelador es conocer que sus pechos, tan aclamados, admirados y deseados no eran tal. Fueron necesarios rellenos de algodón bajo el sujetador para que el cuerpo de la difunta pareciera realmente el de la explosiva actriz que el mundo amaba. Al parecer, Marilyn usaba habitualmente pechos falsos. Dicen los funerarios que estaba tan envejecida cuando la vieron que era irreconocible y tardaron horas en hacer la autopsia y arreglar su cuerpo.