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El MNAC redescubre la pintura de la modernista Lluïsa Vidal en su primera retrospectiva

Intimidad femenina y maternidad se dan la mano en la exposición
El Museu Nacional de Catalunya (MNAC) redescubrirá el trabajo de la pintora modernista Lluïsa Vidal a partir de este viernes con la inauguración de la primera gran retrospectiva dedicada a la pintora en la que podrá verse algunos de sus temas más recurrentes: la maternidad y la intimidad femenina, ha explicado en rueda de prensa la comisaria, Consol Oltra.
La muestra, que reúne más de 70 obras, se enmarca en la línea de monografías que el museo dedica a recuperar artistas de relevancia; Vidal es una de las pocas mujeres presentes en sus colecciones y por ese motivo el director, Pepe Serra, ha remarcado la importancia de dar visibilidad y difundir su obras.
La artista catalana, nacida en 1876 en el seno de una familia burguesa, contó con el apoyo inicial de su padre, el ebanista y decorador Francesc Vidal, que vio un talento innato en sus dibujos y procuró que tuviese a su alcance a los mejores maestros --como Arcadio Fondevila--, además de permitir que se formara en París a principios del siglo XX --una oportunidad poco común para las mujeres de la época--.
Con la idea de hacer del arte su profesión y tener autonomía económica, Vidal (1876-1918) se convirtió en una retratista muy valorada al volver a Barcelona; también se dedicó a la ilustración de prensa --colaborando con la revista 'Feminal' desde 1907--, y a la enseñanza en su academia de pintura --fundada en 1911--.
LA INTIMIDAD FEMENINA
Su obra se caracteriza por la presencia de la figura humana --no incorpora el paisaje ni las naturalezas muertas--, en especial de mujeres que desarrollan actividades cotidianas en la intimidad del hogar, pero lo hace desde "una mirada muy moderna y optimista, ya que las protagonistas siempre están haciendo algo, están en movimiento y sonriendo", ha explicado la comisaria.
El interés por el mundo femenino también queda reflejado en las obras de maternidad donde aparecen la placidez y la tranquilidad de un hogar acomodado, además de retratar las actividades realizadas a lo largo del día: lavar, coser, cuidar a los hijos y leer, entre otras.
Su estilo se aleja de los modelos rígidos propios de la academia, lo que le permite infundir de vida a los personajes que retrata y mostrar sus gestos y acciones con naturalidad --eliminando los excesos y adornos--; cabe destacar el hecho de que sus mujeres sonríen y enseñan los dientes, algo que era considerado poco decoroso en la época pero que, desde su punto de vista, era una manera de captar el estado emocional de la persona.
UNA MUJER MODERNA
Otro de los temas recurrentes en su obra es la pintura de género, ya que plasma de manera sincera y transparente la realidad de las mujeres en su privacidad; se trata de "una visión genuina y excepcional de una mujer sobre el mundo de las mujeres", ha explicado Oltra.
Vidal no fue una mujer típica de principios del siglo XX -relegadas a la esfera privada y dependientes de la figura masculina--, ya que desarrolló actividades que estaban destinadas exclusivamente a los hombres como trabajar, exponer, tener una autonomía económica o enseñar en su propia academia.
Su repentina muerte por fiebre española en 1918 impidió que pudiese seguir su trayectoria artística; en 1919 se celebró el primer aniversario de su muerte con una exposición homenaje en la Sala Parés de Barcelona a la que acudieron familiares y amigos; posteriormente la artista desapareció del panorama artístico hasta el 1999, momento en que se llevó a cabo la exposición 'Modernismo Catalán' en A Coruña.