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El escritor Luisgé Martín recuerda cuando vivió 'El amor del revés': "Ha sido catártico y liberador"

El escritor Luisgé Martín ha buceado en sus recuerdos para narrar su 'salida del armario' a través de la literatura en 'El amor del revés' (Anagrama), un proceso de escritora que para el autor ha sido "bastante catártico y liberador" (aunque especifique que esa última palabra no sea de su agrado).
Martín ha explicado en una entrevista con Europa Press que este libro le ha servido para "entender cosas" de su vida, como por ejemplo "las obsesiones" que le rondaban en su inicio de vida sexual. "He podido hacer una historia coherente de lo que yo viví como una vida incoherente, absurda, sin sentido y sin razón de ser", ha añadido.
En 'El amor del revés' el escritor madrileño rescata cómo se dio cuenta a los quince años que era homosexual y su lucha interna para no asumir algo que todavía no estaba aceptado en la España profranquista. Para hablar de esa búsqueda del amor el autor se autodenomina 'cucaracha' y rescata por ejemplo páginas de su diario por las que pasan sus primeros amores y también sus primeros encuentros sexuales.
Martín ha asegurado que no le importaría que su novela se etiquetase dentro de la 'literatura homosexual' "siempre que no la simplifique a un sólo público". En este sentido, ha recordado la "larga lista" de nombres de las letras españolas que ya han trabajado en este género como por ejemplo Luis Antonio de Villena, Eduardo Mendicutti o Vicente Molina Foix.
Por el contrario, lamenta que no existe tradición en España de indagar en "una autobiografía descarnada y sincera". "Me parece triste que en este terreno se limite a autobiografías de contar solo hechos, que tampoco está mal, pero falta literatura en la que realmente el autor pone lo que de verdad tiene de más valioso, que es su corazón y su propia vida", ha señalado.
Preguntado sobre si en algún momento pensó en posibles 'represalias' dentro de la literatura por esta confesión, Martín ha asegurado no importarle. "Soy bastante irresponsable en este tipo de cosas y ni me lo planteo, pero la verdad es que me sorprendería y me costaría pensar que en el mundo literario hay homofobia. Yo no la he encontrado y, al contrario, el 'feedback' que he tenido con este libro es excelente", ha apuntado.
CHUECA, UN 'GUETO'
Los cambios sociales conseguidos a través de los años se hacen evidentes por ejemplo cuando el autor consideraba los bares de Chueca un 'gueto' en el que estaban recluidos los homosexuales. "Las diferencias son como la noche y el día, son planetas distintos e incluso ahora con las nuevas tecnologías se ha cambiado la forma de relacionarse", ha reconocido.
No obstante, Martín ha resaltado que "lo realmente triste" que escondía ese episodio de ocultamiento y rechazo al mundo gay era su propia "homofobia", construida durante varios años. "Tenía un pensamiento de que los hombres que estaban en Chueca eran unos guarros y no había gente pura", ha lamentado.
NO ES VALENTÍA
En este sentido, el autor de 'La mujer de sombra' ha defendido que esta obra no es un "paso valiente", puesto que se produce muchos años después de sus inseguridades. "Lo que sí habría sido valiente es el comportarme de otra manera cuando realmente era complicado y el riesgo era otro, no ahora que escribo desde una atalaya segura", ha destacado.
Respecto a las reivindicaciones que todavía están pendientes entre la comunidad homosexual, ha resaltado que "a día de hoy los derechos básicos ya están conseguidos y solo hay que esperar a que el cambio generacional permita ver las leyes en todo su efecto". "El resto es educación, actuar en las escuelas y endurecer las leyes contra la homofobia", ha concluido.