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Jóvenes con Síndrome de Down cumplen su sueño de bailar con el Ballet Nacional de España

Un total de veinte jóvenes con Síndrome de Down han cumplido hoy su sueño de bailar con el Ballet Nacional de España (BNE). Tal es el caso de Germán, Sandra, Fernando o Pedro, quienes han tenido la oportunidad este miércoles 3 de noviembre de ensayar con bailarines profesionales.
Atentos a las instrucciones del director del Ballet, Antonio Najarro, los jóvenes, de todas las edades y muchos de ellos con experiencia en baile, han sido testigos de una coreografía interpretada por los bailarines del BNE. Después, cada uno de ellos ha sido emparejado con un bailarín o pareja de bailarines para ensayar algunos movimientos y posturas que después han puesto en práctica en un baile conjunto.
"Es la mejor escuela de España y de Europa, deberían hacer más giras", ha reivindicado Fernando, joven que empezó bailando flamenco cuando era niño. Lo mismo sucede con Germán, que ha estado en primera fila del baile grupal y acompañado en todo momento de Najarre. Según comenta a Europa Press, es todo un veterano en el baile, pues ha sido él quien ha enseñado a los más pequeños a bailar. "Yo les doy emoción", defiende.
También Sandra indica que se ha preparado tanto sevillanas como bulerías, o Pedro, que dice sentirse "muy bien" cuando baila. "La danza me gusta mucho, me gusta de todas las maneras, me siento muy bien y bailo muy bien", añade el joven con discapacidad.
Todos los bailarines que han estado presentes en este ensayo coinciden en señalar los beneficios de este día tan especial y de la danza. "El simple hecho de trabajar con ellos, es de una grandeza superior", alaba Inma, una de las bailarinas, mientras que Aloña destaca a Europa Press que este día ha sido para "disfrutar" de una manera mutua. "La danza y la música es muy buena para este tipo de niños, especiales, les ayuda a liberarse, a no tenerse miedo, porque a ellos les cohíbe un poco", comenta.
Por su parte, Antonio, también del BNE, afirma que los chicos han estado "muy bien, muy motivados" y con "muchas ganas e ilusión". "He disfrutado más que cuando ensayamos nosotros", dice el bailarín.
Los profesionales de la danza también están de acuerdo en reconocer los beneficios que el baile aporta a estos jóvenes con discapacidad intelectual. "Son súper sensibles auditivamente", apunta Irene, mientras que su compañero de baile, Alberto, destaca el desarrollo del control de sus sentimientos. "A través de un simple braceo, un simple movimiento, a relajarlos también, a que se sientan un poco en paz", añade el bailarín, que manifiesta que estos chicos son "puro sentimiento y lo dan todo por bailar".
"La danza aporta, a través de la música, ese entusiasmo, esa magia, que puede llegar a transmitir a estos chicos y a la vez ellos son los que hacen recordarte esa ilusión", destaca también Víctor, del BNE, quien resume la experiencia de este miércoles como "algo muy bonito".
Pero por otro lado, también les aporta otras cosas. Tal y como subraya Irene, estos jóvenes le han aportado el saber "valorar la suerte" que tienen ellos al bailar. "A lo mejor para alguno de ellos es su sueño y por sus condiciones físicas no pueden llegar a desarrollar su sueño", explica.
Además, según ha mencionado otra de las bailarinas, Marina, a pesar de contar con una discapacidad, estas personas son "perfectamente capaces" de bailar.
Igualmente, Antonio Najarro ha destacado la capacidad de aprendizaje de los chicos, así como "lo que se arriesgan a aprender cualquier tipo de movimiento". "Tanto yo como todos los bailarines del Ballet Nacional de España nos hemos emocionado, hemos visto el corazón tan grande que tienen estos jóvenes con Síndrome de Down, y con discapacidad intelectual", incide a Europa Press.
Una vez realizada la coreografía conjunta, se han hecho una foto grupal, momento en el que ha salido a relucir el talento de estos jóvenes, que se han arrancado a bailar por bulerías y provocando el palmeo de los presentes a modo de acompañamiento musical. "Lo más sorprendente ha sido el final, que después de haber hecho la coreografía, que se han aprendido con mucha cautela, muy atentos, se han lanzado a bailar por bulerías, les hemos dado palmas, y es ahí realmente donde nuestros corazones se fragmentan y nos emocionamos", señala Najarro.
Este ensayo es el preludio a la gala benéfica 'Alento', promovida por Fundación Gmp, que tendrá lugar el sábado 10 de diciembre a las 20:00 horas en Teatros del Canal (Madrid), y cuya recaudación irá íntegramente destinada al proyecto 'Emociones' de Down España, programa cuyo fin es, que a través de la emoción, estas personas con discapacidad "evolucionen sentimentalmente y evolucionen a nivel de expresión y a nivel de integración en la sociedad", según ha afirmado Najarro. Las entradas ya están a la venta.
En esta gala, el Ballet Nacional de España interpretará una coreografía de una duración aproximada de 50 minutos, pero antes, cinco o seis bailarines del Psicoballet de Maite León, interpretarán una coreografía propia de unos seis minutos, según ha anunciado Najarro.
Para el director del BNE, de este día puede desprenderse un mensaje. "Nos llega un mensaje y yo quiero que sea el mensaje del que se impregne el Ballet Nacional de España, y es que la danza tiene que ser visceral, tiene que salir del corazón, nosotros a través de esto ayudamos a estos jóvenes a que vean en el movimiento y en la danza un vehículo de poder expresar sus sentimientos, y estoy convencido de que vamos a repetir, porque nos humaniza mucho", explica Najarro, que concluye que este tipo de experiencias le hace "respirar hondo, poner los pies sobre la tierra", así como "ver en estos jóvenes la naturalidad y la verdad con la que hacen todo".