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La ecuación que predice la forma de la coleta, premiada por los Ig Nobel

Ig NobelReuters

Los científicos que descubrieron que ir hacia la izquierda hace que la torre Eiffel parezca más pequeña, premiados

El descubridor de la ecuación que predice la forma de una coleta, los psicólogos que descubrieron que ir hacia la izquierda hace que la torre Eiffel parezca más pequeña, los neurocientíficos que hallaron actividad cerebral en un salmón muerto y los diseñadores de un dispositivo que puede silenciar a los fanfarrones han sido premiados con los Ig Nobel 2012 a los descubrimientos más raros y más estúpidos. Los premios anuales han sido entregados por la revista Annals of Improbable Research en una ceremonia en la Universidad de Oxford como contraparte a los premios Nobel, que se anunciarán el mes que viene.
Los Ig Nobel de 2012 también recayeron en investigadores estadounidenses que descubrieron que los chimpancés pueden reconocer a otros chimpancés mirando fotos de sus traseros, y a un investigador sueco por resolver el misterio de por qué el pelo de la gente se volvía verde al vivir en ciertas casas de la localidad de Anderslöv, en Suecia (una combinación de tuberías de plomo y duchas calientes era la culpable).
Marc Abrahams, editor de Annals y artífice de los Ig Nobel que anunció los ganadores el jueves, señaló que uno de sus favoritos era el premio de Acústica de este año. Los investigadores japoneses Kazutaka Kurihara y Koji Tsukada crearon el "inhibidor de discursos", una máquina que interrumpe el discurso de una persona reproduciéndolo con un ligero retraso.
"Es una cosa pequeña que usas para alguien que está hablando y hablando", explicó Abrahams. "Lo que escucha la persona es lo suficientemente bajo como para desconcertarlo completamente, y dejan de hablar. Tiene miles de buenos usos potenciales".
El grupo de expertos de Abrahams también citó el trabajo de los psicólogos holandeses Anita Eerland, Rolf Zwaan y el estudiante de doctorado Tulio Guadalupe por su estudio "Irse hacia la izquierda hace que la torre Eiffel parezca más pequeña". El estudio explora cómo la postura influye en la estimación del tamaño: yendo a la izquierda hay una correlación con estimaciones más bajas, y yendo a la derecha se corresponde con estimaciones más altas. El equipo probó esto colocando a 33 estudiantes en una tabla de equilibrio de la consola Wii, que ladearon ligeramente hacia la izquierda o la derecha cuando se les pidió que estimaran el tamaño de los objetos, incluida la altura de la torre Eiffel. Como se esperaba, aquellos que se inclinaron a la izquierda tuvieron estimaciones más bajas que los que se inclinaron a la derecha o se quedaron rectos.
Ecuación de la coleta
El científico británico Patrick Warren y sus colaboradores del centro de investigación de la empresa Unilever, en el Reino Unido, formularon la llamada 'Ponytail Equation' (ecuación de la forma de una coleta), que tiene en cuenta factores como la dureza del cabello, los efectos de la gravedad y la presencia de rizos en el pelo. En combinación con un nuevo 'factor matemático' que los científicos bautizaron como el 'número de Rapunzel', la ecuación predice la forma que adoptará el pelo de una persona cuando se junte para hacer una coleta.
El pensamiento del salmón muerto
Uno de los estudios más tristemente célebres que ha ganado un Ig Nobel fue la investigación que detectaba actividad cerebral significativa en un salmón muerto.
Comenzó como una broma, explica Craig Bennett, de la Universidad de California, que estudia el desarrollo cerebral de los adolescentes usando imágenes por resonancia magnética funcional (IRM), una técnica para medir la actividad cerebral.
Antes de empezar las pruebas con las personas, los científicos primero revisan sus equipos usando un objeto fantasma, normalmente una esfera llena de aceite mineral. Bennett y sus colegas han probado una variedad de objetos, incluida una calabaza o un salmón del Atlántico.
En la prueba del salmón, el equipo mostró fotos al pez muerto y le pidió que determinara qué emoción estaba sintiendo.
"Mediante opciones al azar y por un simple ruido, vimos pequeños puntos de datos en el cerebro del pez que se consideraron como activos", dijo Bennett. "Fue un falso positivo. Realmente no está allí".
Este estudio citado a menudo expuso los peligros de la ciencia IRM, que puede ser propensa a las señales falsas, y subrayó la necesidad de hacer correcciones estadísticas para salvaguardarse de este tipo de hallazgos estúpidos.
"Es un gran momento pedagógico sobre cómo deberíamos procesar los datos IRM", dijo.