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Hannibal Laguna se estrena en el minimalismo y en el diseño de joyas

Hannibal Laguna es mucho más que vestidos con volumen, palabra de honor, la organza y la seda y que los vaporosos cuajados de pedrería. (+34) es la colección con la que el diseñador de origen venezolano ha querido hacer un paréntesis en sus creaciones.
(+34) es su particular homenaje a España, el prefijo con el que el resto del mundo se pone en contacto con nuestro país y el modo que Hannibal Laguna ha usado para romper fronteras con una colección que ha sido un punto de inflexión en su carrera.
Hasta ahora sus piezas eran ricas en brillo, pedrería y volumen, pero por primera vez ha optado por incorporar vestidos más sencillos que combinan con las joyas que acaba de diseñar y que ha subido a la pasarela de la MBFW de Madrid.
El desfile comenzó con un grupo de modelos al fondo de la pasarela, todas vestidas en tonos pastel para que destacaran sus collares de estilo victoriano y otros más minimalistas con flecos metálicos, también sus brazaletes y pendientes que son firmes candidatos a pisar la alfombra roja, que no podían ser más antagónicos a lo que nos tiene acostumbrados.
Pero Hannibal es fiel a las formas arquitectónicas y esta colección tampoco podían faltar, como el que lució Rocío Crusset asimétrico y color melocotón o el rosa estampado con abertura de vértigo con el que Vanesa Romero cerró el desfile.