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La Fundació Vila Casas muestra una antológica de los rostros pintados de Gonzalo Goytisolo

La abstracción espiritual de Sergi Barnils y los bodegones de Todó invaden el Espai Volart
La Fundació Vila Casas muestra una exposición antológica de los rostros pintados por Gonzalo Goytisolo a lo largo de su carrera artística, vinculada al género paisajístico y al del retrato por encargo, ha celebrado el artista este jueves en rueda de prensa.
Un retrato de Juan Marsé --amigo del artista-- y del escritor Juan Goytisolo --tío del pintor-- dan la bienvenida a la primera sala de la exposición 'Personas pintadas', que se podrá visitar hasta el 26 de marzo en el Espai Volart de la fundación.
En esta primera sala se pueden ver retratos de talante familiar y próximo en posiciones distendidas a clientes por encargo o bien a amigos y familiares, como la mujer del mismo Goytisolo a la que el pintor inmortalizó al natural.
Generalmente, utiliza collages de fotografía de base para definir los trazos generales de la persona pintada, pero después utiliza el óleo para dar vida a la persona y conferirle sus rasgos psicológicos.
Al empezar su discurso se ha definido sin complejos como un mercenario, y en el texto del catálogo asegura: "Dentro del ideario del arte contemporáneo no se pueda caer casi más bajo: tirar de una fórmula agotada para pintar a otros por dinero, como una especie de artista de alquiler, un vendido".
A su juicio, el género del retrato aguarda una larga tradición y se puede ver como una ficción narrativa, y es que para Goytisolo "el realismo es ficción, y no documentalismo".
En otra de las salas se pueden ver encargos institucionales de como el que retrato que hizo para José Montilla y para Celestino Corbacho --como representantes de la Diputación de Barcelona-- y también para José Vilarassau y Ricard Fornesa, entre otras personalidades.
En el Espai Volart 2, ha abierto sus puertas una exposición que muestra la "quintaesencia" de los 60 años de trayectoria del pintor recién fallecido Francesc Todó --exponente de la vanguardia figurativa-- con una selección de 43 cuadros, de los que 13 son acuarelas, ha explicado el comisario Àlex Susanna.
'Una música de Cambra' es la primera exposición post-mortem de Todó y hace referencia a algunas de las piezas, la mayoría bodegones y algunos paisajes, que se presentan y que rinden homenaje a músicos y poetas.
Todó, que expuso en Barcelona, EE.UU., Colombia y México, releyó el cubismo y el post-cubismo y su obra puede asemejarse a la que hizo al pintor inglés Ben Nicholson.
Al final de su vida, la paleta cromática del pintor se estrechó, y de ello dan fe algunas de sus últimas obras expuestas en el espacio, que cierra el recorrido con unos "pinceles sacando humo", lo que refleja la fina ironía del pintor hasta el final de sus días, dice Susanna.
Por último, la fundación muestra la abstracción lírica y espiritual del pintor Sergi Barnils, especialmente conocido en Italia, y que muestra sus últimas obras.
"INSPIRACIÓN BÍBLICA"
Barnils ha sido claro al asegurar, de entrada, que sus pinturas parten de una "inspiración bíblica", y de hecho el título de la exposición toma prestado el nombre con el que bautizó un cuadro: 'Maran ata', sobre la llegada de Jesucristo.
Con obra que remite a Joan Miró, Vasili Kandinski, Jackson Pollock y Paul Klee, Barnils ha contado que su anhelo con la abstracción se basa en una intensa búsqueda de elevación de las regiones espirituales de la persona.