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Nowa Huta recupera su estatua de Lenin pero la pinta de fluorescente y orinando

Estatua fluorescente de Lenin en la ciudad polaca de  Nowa HutaThe Independent

En Nowa Huta, una localidad industrial del sur de Polonia, el odio al dictador soviético Lenin aún perdura en el recuerdo de sus habitantes. Aunque hace varias décadas que lograron derribar la estatua del dirigente soviético que vigilaba desafiante desde la Plaza Central, un colectivo de artistas ha vuelto a erigirla pero pintada de verde fluorescente y convertida en una fuente en la que el viejo líder está orinando mientras se sujeta su pene erecto.

Se trata solo de una ocurrencia artística según recoge The Independent. Una invitación de un grupo de creativos que solo buscan  cambiar la cara de esta localidad polaca ubicada en plena Cracovia. Pero nadie olvida aquí la dura lucha contra el líder soviético.

Bartosz Szydlowski y sus compañeros han vuelto a subir al viejo Lenin al pedestal en su ubicación original y lo han pintado de verde fluorescente. Pero no solo eso. Además le han colocado en su pose tradicional en ademán de paso adelante aunque con una variación importante: está orinando en plena plaza.

La imagen es en sí chocante. Todo un líder de la revolución sujetándose con la mano derecha su pene mientras orina desde la altura hacia el pueblo al tiempo que mantiene altiva la mirada.

Los autores, que han titulado su obra 'Fuente del futuro' solo buscan aportar algo de luz sobre una ciudad gris. Un lugar en el que se construyó una de las mayores industrias del acero mundiales y la más grande de Polonia y en cuyo punto de acceso vigilaba imponente un Lenin de bronce que fulminaba con su mirada a los trabajadores de la siderometalurgica.

En dos ocasiones, los activistas anticomunistas quisieron derribarla pero fracasaron en su intento. Los explosivos que colocaron en la ecultura eran insuficientes para demoler la imponente base de piedra y bronce que decoraba la Plaza Central.

Tuvo que llegar el colapso del comunismo para que en 1989 la amenazante figura de Vladímir Ílich Lenin fuese definitivamente abatida y Nowa Huta liberada del dictador.

Tras su caída en desgracia tras el fin del comunismo en Polonia, el bronce original fue a parar a la capital de Suecia, Estocolmo, después de que fuese comprado por un millonario sueco en 1992.