Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El artista Eduardo Arroyo reúne en una exposición para PHotoEspaña casi 100 fotografías "a la pata coja"

El Museo Lázaro Galdiano, en Madrid, acoge desde este jueves, 25 de mayo, la exposición 'A la pata coja. Colección de Eduardo Arroyo', en las que el artista reúne 93 fotografías en blanco y negro o sepia de diversos orígenes reunidas a lo largo de la vida del artista y que mantienen un elemento en común: sus protagonistas aparecen retratados con un pie en el aire.
Entre las instantáneas que componen la muestra, que ha sido incluida como parte de la programación del vigésimo aniversario del festival PHotoEspaña, las hay tanto de fotógrafos que "tuvieron la suerte de ser reconocidos en vida" como de otros totalmente desconocidos o que han sido "redescubiertos después de su muerte".
Así, en el repertorio de autores figuran firmas consagradas como las de Ramón Masats, Cano, Gyenes o los Hermanos Mayo, pero también de fotógrafos de agencias de prensa, de estudios fotográficos o de autores anónimos.
Según ha explicado el museo, la muestra está dispuesta sin un orden cronológico y pretende, en última instancia, ser un doble homenaje: por una parte, a esos fotógrafos, aún cuando en algunos casos se desconocen. Y, por otro, a "la fotografía en equilibrio, a la fotografía con riesgo".
En conjunto, la exposición forma, según sus responsables "un espacio plástico bañado de melancolía, nostalgia, sorpresa y un poco de autoironía".
"Emana una melancolía que nos lleva a compartir la mirada de Susan Sontag, quien considera cada foto como un 'memento mori' --señalan--. Todas ellas responden a la relevancia estética que les confiere el artista y han sido halladas en rastros y mercadillos, como el de las Pulgas de París, escenarios cotidianos que recorre Eduardo Arroyo".
Arroyo, quien asegura "no haber hecho una fotografía en su vida" y "no tener cámara", es el responsable de haber reunido las imágenes que forman la exposición de la cual es comisario junto con Fabienne Di Rocco.
Según ha indicado, la colección proviene no de un afán de coleccionismo "compulsivo" sino del "placer" de descubrir obras y "sacarlas del anonimato". "Coleccionar es la acción más noble que se pueda realizar", ha asegurado.