Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Dalí viaja a Pisa para reinterpretar el renacimiento a partir de 150 obras, algunas de ellas inéditas

La Fundación Palazzo Blu de la ciudad italiana de Pisa acogerá desde el próximo sábado 1 de octubre y hasta el 5 de febrero la muestra pictórica 'Dalí. El sueño del clásico', que explora a través de 150 obras, alguna de ellas inéditas, las relaciones del célebre artista con Italia y, en particular, con los clásicos del renacimiento.
"Es una exposición singular que recupera la relación de Dalí con Italia. Él admiraba mucho Italia y su patrimonio histórico. Cuando tenía 15 años en Figueras escribía sobre los clásicos y es curioso que al final de su vida vuelva a Miguel Ángel", señaló la comisaria y directora de la Fundación Gala-Salvador Dalí, Montse Aguer.
La exposición trata de reflejar el paso de Dalí por Italia, hasta donde fue por primera vez de 1935 al 1938. Luego regresó tras su exilio en Estados Unidos para colaborar en la representación teatral de la obra de Shakespeare 'Como gustéis', en el Teatro Eliseo de Roma en 1948, bajo la dirección de Luchino Visconti. Visitó de nuevo Italia en el año 1961 y ya en las crónicas de la época se señalaba cómo paseaba por Roma interesado en Bramante.
La mayor parte de los óleos pertenecen a la última etapa creativa de Dalí entre el año 1982 y 1983 y demuestran la gran inspiración que Dalí obtuvo de la tradición de grandes maestros del Renacimiento y, según los responsables de la misma, son la prueba de que detrás de la parafernalia teatral de su exuberante personalidad, se escondía un intelectual extremadamente complejo que respeta y honra a sus antecesores.
De este periodo destacan cuatro óleos propiedad de la Fundación que nunca antes habían sido expuestos y que corresponden a interpretaciones de obras de Miguel Ángel. Se trata de 'Cristo según 'La piedad Palestrina'', 'Moisés según', 'El sepulcro de Julio II', según 'Muchacho en cuclillas', y 'Juliano de Medici según 'El sepulcro de Juliano de Medici'.
También hay algunas obras del año 1945, que han donado los Museos Vaticanos. "En esta época del lanzamiento de la bomba atómica Dalí se interesa por la descomposición del átomo, por la fusión entre ciencia y religión", destaca Aguer.
De este modo, la exposición trata de recuperar el espíritu de admiración por los clásicos por parte de Dalí, que dominaba la técnica del surrealismo, pero siempre respetando la tradición.
La muestra también dedica una parte la ilustración por parte de Dalí a grandes obras de la literatura universal como Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes o Macbeth, de William Shakespeare. En este apartado, destacan un centenar estampas de la serie 'La Divina Comedia' y 27 ilustraciones para la 'Autobiografía de Benvenuto Cellini'. "Cellini fue un artista completo y poliédrico muy admirado por Dalí", señala Aguer.
Sobre las estampas creadas para la 'Divina Comedia' de Dante la comisaria de la exposición destacó que el artista de Figueras (norte de España) hace un uso espléndido de la luz.
Todas las obras proceden de la Fundación Gala-Salvador Dalí, del The Salvador Dalí Museum de San Petersburgo (Florida, EE.UU.) y de los Museos Vaticanos.