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Chelo García Cortes, hundida tras una enorme deuda con Hacienda

Chelo García Cortes es una de la colaboradoras de Sálvame que más momentos divertido protagoniza, sino es porque deciden disfrazarla, es por las surrealistas peleas con sus compañeros, sin embargo detrás de las risas de los espectadores se esconde una mujer que está atravesando el peor momento de su vida, cargada de miedos e inseguridad, que por fin ve la luz.
En una vuelta de tuercas, Chelo se ha sentado en el sillón del entrevistado para romper su coraza frente a su amiga y compañera Gema López para la revista Semana, una entrevista que coincide con un momento de preocupación e incertidumbre debido a una gran deuda con hacienda.
LA DEUDA CON HACIENDA QUE LE QUITA EL SUEÑO
"La deuda que me reclama hacienda es enorme, no tengo tiempo material de cubrirla. Lo que me piden es tal disparate que aunque tuviese 20 años menos no vería futuro de solución" confiesa Chelo, que no puede evitar agobiarse al hablar del tema, aunque confía que puede solucionarse: "Estoy segura de que cuando salga el juicio, la ley se pondrá de mi parte, si no es así se tendrán que quedar con lo que quieran".
Esta batalla judicial se ha convertido en la gota que colma el vaso para que Chelo toque fondo y reconozca no poder más: "Saber que has trabajado toda tu vida y verte así es duro. A veces me pregunto cómo voy a salir de esta, estoy triste y soy de lágrima floja" confiesa en uno de los momentos más complicados de su vida.
Su complicada situación económica le ha obligado a pedir más días de trabajo: "La sensación de tener que pedir más días de trabajo para poder ir pagando me provoca sensación de angustia".
TOCADA Y HUNDIDA LABORALMENTE
Aunque Chelo intenta mostrar siempre su mejor sonrisa y acepta los retos que le ponen los directores, tiene tardes en las que no puede evitar sentirse humillada y termina por romperse: "Yo intentó jugar, pero me cuesta y me siento cuestionada. He tocado fondo pero no puedo responsabilizar a nadie, a veces he llegado a pensar que no valgo y me tengo que ir a casa" reconoce.
Además Chelo ha confesado que en muchas ocasiones se siente inferior a sus compañeros, más concretamente a Gema y María Patiño: "Me acostumbre a ser la niña favorita, profesionalmente todo me había sido fácil y me he dado cuenta de que ahora no es así y eso me ha creado una inseguridad terrible" reconoce una Chelo más sincera que de costumbre, confesando haber sentido celos de sus compañeras: "Cuando a mí se me han pedido cosas que a ti no se te piden, me he sentido mal". La colaboradora de Sálvame asegura que si no fuera por su necesidad económica no haría muchas de las cosas que le exigen en el programa.
Además la periodista recuerda sus inicios en televisión y como la fama le convirtió en una persona déspota con personajes que ahora son sus compañeros, como Kiko Hernández: "Un día se me acercó y hablamos de hacer una entrevista, yo le desprecie y ahora la vida me ha colocado en el mismo sitio".
AMIGAS PERDIDAS
"Cuando pienso en las amigas que he perdido, se me parte el alma" confiesa Chelo en relación a Isabel Pantoja, Isabel Gemio y Bárbara Rey, a las que echa de menos pero sentencia que no serán tan buenas amigas si no están a su lado en los malos momentos.
"Me he sentido humillada y maltratada por Isabel Pantoja. Yo he escrito al dictado de ella, me mentía y lo escribía. Deje de ser periodista por ella" admite con rotundidad en sus sorprendentes declaraciones.
Sobre Isabel Gemio reconoce: "Ella tiene un problema, se cree más que nadie y no perdona que yo trabaje en Sálvame". Un puesto de trabajo que también le sirvió para romper su relación con Bárbara Rey: "Ha sido la más importante de todas mis amigas, pero me utilizó como chivo expiatorio, pero también yo me equivoqué".
A pesar de que la relación de Chelo con sus amigas no se encuentra en su mejor momento reconoce que ahora las necesita más que nunca y utiliza la entrevista en Semana como una llamada de auxilio.
SU TRÁGICA INFANCIA Y LA AUSENCIA DE SU MADRE
La entrevista demuestra que Chelo es una mujer mucho más frágil de lo que parece y que no ha conseguido superar su trágica infancia marcada por el suicidio de su madre: "Se vive mal, siempre me faltó algo fundamental" y en un acto absoluto de generosidad con su compañera, la periodista confiesa como vivió la horrible perdida: "Me lo contó la Madre Superiora, me sentó y me dijo 'Tu mamá ha cometido un pecado, no va a ir al cielo, se ha suicidado'". Un momento que marcaría para siempre la vida de Chelo, quien no puede evitar emocionarse al recordar el pasado al que todavía no encuentra explicación.
Una vida marcada por las ausencias y la tristeza, que vuelve a florecer en las horas más bajas de la periodista.