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El Centro Niemeyer crea un código ético y de buenas prácticas para su funcionamiento

El patronato de la Fundación Centro Niemeyer ha aprobado la implementación de un código ético y de buenas prácticas para regir la actividad de la entidad. Se trata de un documento que detalla los principios de actuación y las buenas prácticas que, desde una visión responsable y ética, deben presidir los comportamientos individuales y colectivos en el Centro Niemeyer, según ha informado el complejo tras la reunión celebrada este miércoles.
De forma complementaria el patronato ha aprobado unas normas de conducta que constituyen el conjunto de pautas de comportamiento y normas generales que imperativamente deben observar todas las personas que intervienen en la gestión, operativa y funcionamiento del Centro Niemeyer. Ha tomado como referencia para la elaboración de estos documentos normas similares de otros centros culturales de nuestro país.
En la reunión se ha analizado las cuentas de cierre del ejercicio 2016 para continuar con su tramitación que supondrá su posterior formulación para la aprobación dentro de los plazos legales. Además, entre otros asuntos de trámite, sus miembros han revisado cuestiones como la toma de razón de adjudicaciones o el análisis de la programación artística de próximo trimestre de 2017.
En esta reunión del patronato se han calificado de "satisfactorios" los resultados de asistencia y recaudaciones de las actividades artísticas del año 2016. La recaudación total de actividades incluyendo promotores externos y eventos directamente producidos por el Centro Niemeyer ascendió a 502.957,15 euros (frente a los 554.073 euros de 2015) y la afluencia de visitantes ascendió a 99.480 (siendo de 128.677 en el año previo).
Por áreas de programación, la música experimenta un retroceso, al pasar de 49.099 espectadores en 2015 a 23.514 en 2016. Las artes escénicas contabilizan 2.937 espectadores menos, al no haber espectáculos realizados en la plaza y pese a algunos llenos de teatro. La programación cinematográfica aumentó su recaudación en 2016 en un 55%, aunque perdió 2.178 espectadores, que desde el centro justifican por la ausencia de proyecciones gratuitas al aire libre.
Las exposiciones experimentaron un retroceso del 5% en el número de visitantes y el ciclo de charlas Palabra contó con 2.865 asistentes en 2016 frente a los 3.053 de 2015, mientras que las visitas guiadas y talleres experimentaron un crecimiento, al pasar de 6.679 asistentes en 2015 frente a los 6.889 de 2016. También crecieron las cifras de asistentes a congresos y eventos, de 13.717 a 14.413.