Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Calasso desgrana el concepto de literatura y su evolución al recoger el Premio Formentor de las Letras 2016

El escritor italiano Roberto Calasso ha desgranado el concepto de literatura y su evolución a lo largo de los siglos en la ceremonia de entrega del Premio Formentor de las Letras, que este año ha reconocido el conjunto de la obra del autor, conocido por obras como 'Las bodas de Cadmo y Harmonía', 'Ka', 'Los cuarenta y nueve escalones', 'K' o 'El ardor', que acaba de publicarse.
La ceremonia de entrega, que ha tenido lugar este 16 de septiembre a las 20.00 horas en el Hotel Barceló de Formentor, ha contado con la presencia de numerosos rostros conocidos de la sociedad balear. El premio --dotado con 50.000 euros, organizado por la Fundación Santillana y el Hotel Barceló Formentor, y patrocinado por los propietarios del hotel, la familia Barceló, y la familia Buadas-- ha sido entregado por Marta Buadas, en representación de las familias Buadas y Barceló.
En su discurso, pronunciado en castellano y titulado 'Las piedras perforadas de la literatura', Calasso -quien ha agradecido la obtención de este galardón--, ha hecho alusión a los distintos modos de interpretar la literatura "que se concibieron desde que a Hesíodo las Musas le dijeron que de ellas podía esperarse tanto lo verdadero como lo falso". "Sea lo que sea la literatura, esta ha incluido en sí, ocasionalmente, desde lo más santo que existe hasta o más sacrílego. Su campo de aplicación ha variado continuamente. Ha sido el tallado de un camafeo sobre el seno de una dama, así como el territorio inabarcable de crónicas cósmicas", ha ejemplarizado.
El autor también ha hecho alusión a los orígenes de Premio Formentor que, en el año 1961, recayó por primera vez sobre Borges y Beckett. "Recuerdo aquel día y la impresión que tuve de que era un premio iluminado, a pesar de que ningún exaequo resulta del todo justo", ha relatado, aunque ha justificado esta decisión por un fundamento: la literatura.
"Esta palabra singular, después de haber atravesado tantas aventuras y de haber sido largo tiempo considerada incómoda o tan solo funcional, en un determinado momento de su vida (*) se había vuelto el 'jinn' salido de la botella y, ya no limitada por ninguna constricción, había comenzado a vagar, mezclándose con todo, sin prejuicios y sin prevenciones. Escondiéndose en cada pliegue de lo que emerge aceptaba una vida clandestina, de la que volvía a aflorar después de haber absorbido en sí todo lo que había atravesado", ha relatado.
En este punto, se ha preguntado si la literatura estaba destinada a convertirse en "un estremecimiento aleatorio y efímero" o "abismaba a convertirse en un único y gran estremecimiento", momento en el que, a su juicio, ocurrió "otra conquista, más discreta" consistente en que "todo puede ser considerado literatura", avance al que contribuyó Borges, a quién ha calificado de "inigualado maestro y ejecutor". De este modo, la literatura "no debía ser definida" al afrontar "una gran liberación y una enorme expansión del territorio" en el que se puede designar como literatura tanto a Platón como a un guía de teléfonos.
"Las piedras perforadas de la literatura dejan entrever algo que no pretende ser ni siquiera una certeza sino, en todo caso, una forma y un modo de acercar formas, con el único objeto de contemplarlas", ha añadido, en alusión al título que da nombre a su discurso.
"FASE DE LATENCIA"
Para Calasso, la literatura "ha entrado en una fase de latencia" en la que "los objetivos desmesurados que eran comunes a escritores tan opuestos como Musil o Joyce no parecen estar hoy de actualidad". El autor también ha reconocido "la empresa ardua" que supone reconocer la literatura y, citando a Sainte-Beuve, ha indicado que "todo el mundo, al menos por una vez en su vida habrá tenido su página, su discurso, su publicidad, su brindis y será autor".
"Toda forma de literatura, lo quiera o no, está enredada en esta superficie temblorosa y ubicua", ha asegurado Calasso para determinar que, aquella decisión del jurado de 1961, "difícilmente" se podría volver a producir en la actualidad ante la inexistencia de un "territorio común en el que debatir" por lo que ha agradecido al jurado la concesión de este premio, que da "continuidad a la historia improbable y luminosa" de la literatura que ha ido desgranando en un discurso pronunciado al ocaso del sol ante el público asistente al evento.
Antes de la entrega del premio, el presidente del jurado, Basilio Baltasar, ha leído el acta de esta edición en la que se destaca que "el arte del ensayo alcanza en Calasso una de las más altas expresiones" y que su escritura es "lugar de aprendizaje", con una prosa definida de "ida y vuelta" y obras que "invitan a la reflexión".
Por su parte, el presidente de la Fundación Santillana, Ignacio Polanco, también presente en el evento, ha subrayado que tanto este galardón como las Conversaciones Literarias de Formentor, en el marco del cual se entrega y que en esta ocasión tendrán lugar entre este 16 de septiembre y el 18 de septiembre en el citado hotel de la isla bajo el lema 'Espíritus, fantasmas y almas en pena. Historias del más allá en la literatura' , constituyen "una cita cultural imprescindible".