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El CAAC inaugura este jueves la primera exposición individual en España de la artista Lorraine O'Grady

El Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) presenta la primera exposición individual en España de la artista norteamericana Lorraine O'Grady, bajo el título de 'Aproximación inicial', una muestra que está comisariada por Berta Sichel y Barbara Krulik, Bureau Phi Art Projects y que se lleva a cabo en colaboración con la Embajada de los Estados Unidos en España. Se inaugura este jueves a las 20,30 horas.
Según un comunicado de la Consejería de Cultura, 'Aproximación inicial' es en realidad la primera "gran exposición" individual de esta artista, pues ni siquiera las llevadas a cabo en Estados Unidos, donde ha expuesto en la Whitney Bienal, en el Studio Museum de Harlem, y, el pasado año, en el Carpenter Center de la Universidad de Harvard, han incluido, como sí hace la exposición del CAAC, una visión general de la mayoría de sus series importantes.
La muestra que se presenta en el CAAC reúne cerca de cien obras de cuatro décadas creativas. Además, con esta exposición se lleva a cabo un reconocimiento de la carrera de Lorraine O'Grady, desarrollada parcialmente a la sombra "por su condición de mujer y negra, o de mujer negra en el mundo del arte".
La autora, Lorraine O'Grady nació en una familia acomodada de origen caribeño e irlandés, herencia que, asociada a las tradiciones de Nueva Inglaterra, resulta muy palpable en su obra. En su reducida pero intensa producción artística, "la visibilidad del otro racial y colonial es a la vez un punto de identidad", señala la comisaria Berta Sichel.
Durante los siglos XIX y XX la comunidad afroamericana de Boston lideró el movimiento abolicionista de Estados Unidos, luchando primero por poner fin a la esclavitud y después por la igualdad de los derechos civiles. Estas circunstancias han influido mucho en Lorraine O'Grady para la construcción de su discurso artístico, ya que al pensar en el presente y futuro, no puede ignorar el pasado.
Pero en este caso, tampoco se puede ignorar el contexto donde se presenta su obra en Sevilla, un lugar tan ligado, por razones históricas, a la expansión colonial europea en América, y que además fue enclave de una amplia población de esclavitud negroafricana, sirviendo de puente como comercio de esclavos con destino al otro lado del Atlántico.
En su obra, buscando lo no convencional y lo raramente expuesto y, ayudada por una capacidad intelectual rigurosa y política, a la vez, Lorraine O'Grady centra su atención en temas como la diáspora negra, la identidad, el mestizaje y la invisibilidad de personas como ella.
El arte de O'Grady, sin embargo, como el título de uno de sus ensayos, 'The Black and White Show', es híbrido. Es blanco y negro porque usa la experiencia neoyorquina para contar su historia. La mentalidad de Nueva York en los 70 convirtió a O'Grady en una artista plástica, pero fue su propia historia la que dio sustancia a su obra. Sus temas, experiencias e inquietudes, los conceptos que reflejan su sentido de la identidad, llevan generaciones dentro de ella.
Asimismo, el trabajo de Lorraine O'Grady puede resumirse como la representación de su lucha como mujer afroamericana, como artista y como activista que muestra su oposición a las condiciones de exclusión y marginalidad.
O'GRADY Y SUS FASCINACIONES
Licenciada en Económicas y en Literatura Española en el Wellesley Collage, la artista se ha sentido fascinada en sus procesos creativos por personajes tan dispares como Charles Baudelaire y Michael Jackson. De hecho, la propia O'Grady afirma en una entrevista realizada por Cecilia Alemani, sobre los símbolos que rodean su obra, que, "durante casi dos décadas, impartí en la SVA un curso en el que leíamos solo dos libros, 'Las flores del mal' de Baudelaire y las 'Iluminaciones' de Rimbaud.
"Era una locura. Nunca sabía, cada nuevo año, qué autor preferiría, cuál de los dos libros enseñaría mejor. Es una generalización, por supuesto, pero en conjunto, Charles y Arthur parecían encarnar dos mitades de la mente humana, la impresionista y la expresionista, la dadá y la surrealista, por así decirlo, y yo nunca sabía qué mitad de mi propia mente sería la dominante cuando me encontrase con ellos", añade.
Posteriormente, en la obra 'The first and the last of the modernists', Baudelaire aparece emparejado con otro icono, Michael Jackson, que murió en junio de 2009. "Cuando Michael murió, no podía parar de llorar como una niña, como si hubiera perdido a un miembro de mi familia".
Ahondando aún más en estas fascinaciones de O'Grady, y en relación con ambos personajes que protagonizan una de sus más famosas series, la norteamericana dice que, "eran muy parecidos, Charles y Michael, y encontré muchas similitudes en sus vidas, como su sexualidad indeterminada, su necesidad perentoria de diferenciarse de la norma, las drogas, las ropas extravagantes, el maquillaje y el padre y el padrastro demasiado jóvenes y sexualmente vitales para que pudieran superarlos".
"Los veía realmente no como figuras de dos modernidades diferentes, sino como dos extremos de un continuo, y lo más sorprendente de Charles y Michael como artistas es la semejanza de sus actitudes", concluye.