Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Britney Spears fue adicta a las anfetaminas

Britney Spears fue adicta a las anfetaminasReuters

Parecía que los infernales años en los que Britney Spears había protagonizado sonados escándalos relacionados con el alcohol y las drogas ya habían concluído, pero ahora su ex representante ha iniciado una guerra judicial contra la cantante y sus aterradores fantasmas han regresado.

Este jueves se ha iniciado el juicio que enfrenta a Britney Spears y sus padres contra Sam Lutfi, el ex representante de la artista, quien le reclama una serie de comisiones y busca una jugosa indemnización por presuntas difamaciones y agresiones.
El comienzo de este juicio no podía haber sido más polémico y es que el representante legal de Sam Lutfi, el abogado Joe Schleimer, ha acusado a Britney de ser una drogadicta inestable adicta a las anfetaminas.
"Le gustaba consumir anfetaminas. La mayoría de las cosas que salieron mal en su carrera fueron causadas por esta droga", dijo Schleimer al tribunal, al que explicó también que esa sustancia fue la que motivaría el radical cambio de look de la cantante cuando se rapó la cabeza.
Según señalan en el medio 'Radar Online', "Britney estaba preocupada por si un juez pudiera ordenar una prueba de drogas de su cabello, ya que si diera positivo, perdería la custodia de sus hijos".
Todos estos comportamientos responderían a los años 2007 y 2008, cuando Britney atravesó una de las peores etapas de su vida al protagonizar un sinfín de escándalos en donde las drogas y el alcohol se conviritieron en los fieles compañeros de su día a día.
Esta serie de escándalos llevó a un juez a retirarle la custodia de sus hijos y a inhabilitarla también para gestionar su fortuna, una tarea que pasó a ser potestad de sus padres. Unos padres que también están teniendo sus más y sus menos con el ex representante de la artista.
Sam Lutfi acusa a la madre de Britney de difamación por un libro en el que ésta le retrataba como un manipulador y amigo de los paparazzi. Y también acusó a Jamie Spears, el padre de la cantante, de agredirle en una ocasión.
Sin duda, un polémico juicio cargado de fuertes acusaciones que tendrá su segundo asalto este viernes con la aparición en escena de los abogados de la defensa.