Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los controladores serán sancionados, y el estado de alarma continúa

El caos aeroportuario dura ya 24 horas. El vicepresidente del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba ha comparecido en rueda de prensa. Rubalcaba ha asegurado que el 90% de los controladores han vuelto al trabajo. La situación vuelve a la normalidad.
Aena ha garantizado la normalización completa en torno a las 48 horas. Por su parte, el estado de alarma continuará en los próximos 15 días.
Rubalcaba ha asegurado que el Gobierno no permitirá que la situación se vuelva a repetir. Por su parte, ha garantizado que se exigirán responsabilidades. Se abrirá expedientes, a todos los controladores, al margen de las acciones penales que ya se están llevando a cabo.
El estado de alarma
Rubalcaba ha asegurado que los trabajadores que no se presenten a sus puestos podrán enfrentarse a penas de cárcel y ha afirmado que la situación "comenzaba a ser insostenible". Los coroneles han tomado el mando en las torres de los aeropuertos civiles. En tierra se han quedado más de 600.000 persones en el arranque del puente.

A partir del medio día, con su publicación en el BOE, los controladores han quedado "movilizados" y bajo las órdenes de la autoridad militar. A partir de ese momento han empezado a ser requeridos de uno en uno, a través de un burofax, para que acudan a trabajar.
De momento, la fiscalía ya ha anunciado que han sido citados 100 controladores y no descartan que se les apliquen medidas cautelares. La amenaza se ha cumplido, ya que anoche el Gobierno había adelantado declarar el estado de alarma su los controladores seguían con su motín.
El desencadenante
El desencadenante de todo el problema ha sido el decreto aprobado el viernes por el Consejo de Ministros, por el que se establece que las 1.670 horas anuales que tienen que trabajar deben ser, todas ellas, de control efectivo. Es decir, dentro de estas horas no podían contabilizar los permisos o bajas.
Por su parte, el sindicato de controladores USCA, reconocía que lo sucedido se debía al decreto del nuevo modelo de gestión aeroportuaria y advertía que, tras un año de conflicto con el Ministerio, los ánimos estaban caldeados.
El motín
El Gobierno, por su parte, esperó a ver si se normalizaba la situación para decidió i decretaban o no el estado de alarma. Sin embargo, esto no ocurrió, ya que los controladores han mantenido su desafía hasta primeras horas de la mañana.
Sólo han acudido a sus puestos la mitad, alegando problemas físicos para no trabajar. De momento, esta situación excepcional se mantendrá por un periodo de 15 días.
Con este estado, los controladores pasan a estar sometidos al control militar, es decir, "movilizados", como ha asegurado Rubalcaba. En este estado, no acudir al trabajo significa incurrir en un delito de desobediencia, que acarrea penas de cárcel.
En cualquier caso, el tráfico empieza a recuperarse paulatinamente. Aunque AENA, mantiene, de momento, el cierre del espacio aéreo hasta las 19.00. Muchas compañías han anunciado que no volarán hasta mañana. Es el caso de Iberia, la mayor operadora ya ha dicho que hasta las seis de la mañana de mañana no operará sus aviones.