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Los controladores aseguran que los militares carecen de conocimientos prácticos

Los controladores aseguran que los militares carecen de conocimientos prácticosCNN+/Cuatro
El portavoz de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA), Daniel Zamit, ha asegurado que los controladores militares con los que Fomento podría cubrir sus bajas en casos excepcionales carecen de "conocimientos prácticos" para ejercer estas labores de control, lo que podría afectar a la seguridad.
"Las consecuencias de las decisiones precipitadas nunca son buenas", destacó el portavoz, respondiendo al anuncio hecho esta misma mañana por el Ministro de Fomento, José Blanco, quien señaló que el Gobierno habilitará controladores militares para cubrir las bajas de los controladores civiles en situaciones "excepcionales" y en momentos puntuales.
Zamit afirmó que, a pesar de estar compuesto por "magníficos profesionales", este colectivo podría encontrarse con problemas idiomáticos o barreras derivadas de la falta de experiencia, ya que "aunque similar, su trabajo no es el mismo".
Por otro lado, el presidente de USCA, Camilo Cela, desmintió hoy en rueda de prensa que exista "ningún pulso" al Gobierno ni que lo vaya a haber, y calificó la situación del pasado fin de semana en los aeropuertos españoles de "normalidad absoluta".
Asimismo, incidió en que todas las bajas de controladores registradas estos últimos días fueron reconocidas por médicos facultativos, recalcando que "no cabe en ninguna cabeza que sean medidas de presión".
Bajas de muy diversa índole
El asesor legal del sindicato y miembro de BCN Iuris, Francisco Maroto, precisó que durante los tres días comprendidos entre el 16 y el 18 de julio el centro de control de Barcelona registró 133 bajas.
De ellas, explicó, 73 correspondieron a bajas comunicadas con antelación a recursos humanos y reflejadas en la hoja de firmas, 28 fueron permisos de diversa naturaleza, 16 eran guardias legales y otras 16 fueron bajas sobrevenidas comunicadas con poca antelación al inicio del servicio.
Maroto aseguró que en estos datos se aprecia que las bajas "fueron de tipología diversa y dispar", incluyendo "muchas de larga duración". Asimismo, incidió en que fueron otorgadas por los médicos tras efectuar los reconocimientos pertinentes, por lo que "parece que lo que se cuestiona es la profesionalidad de los servicios públicos de salud".
Ante lo que a su juicio son "frivolidades" y "sorna" por parte de Fomento, el asesor del sindicato recalcó la obligación legal de los controladores a abstenerse de trabajar si no están en condiciones psicofísicas para ello, pues de lo contrario "se exponen a perder su licencia".
Por otro lado, recordó que los controladores aéreos de Barcelona han presentado un total de 324 denuncias ante la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) por diversos motivos, tales como problemas en los equipos, sobrecarga de sectores o fallos en la gestión de turnos.
"Ni Blanco ni AENA informan de esto", puntualizó Maroto, quien afirmó que los controladores no han obtenido ningún tipo de respuesta ni han sido informados de las medidas tomadas al respecto".
Problemas de estrés
El secretario de comunicación de USCA, César Cabo, aseguró que el colectivo está habituado al estrés que produce el control de los aviones, pero "algo muy distinto es el acoso psicológico y las medidas psicológicas extremas" derivadas de las condiciones laborales que están padeciendo.
A este respecto, Zamit subrayó que "ahora hay menos gente y se trabaja más", lo que "añade una carga de estrés que antes no existía" que "ha puesto el sistema al límite". "Este año estamos trabajando bastante más", apostilló el portavoz sindical, quien aseguró las estadísticas de AENA son "sesgadas".
Sin embargo, recalcó que el servicio "continúa prestándose con la misma calidad y seguridad que antes", sólo que "a costa de la salud de los propios controladores".
En esta línea, Cabo explicó que si se producen retrasos "muchas veces es por motivos de seguridad", ya que "más vale llegar un cuarto de hora tarde a que ésta pueda quedar en entredicho".