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Revolución del cine con 'El Hobbit'

Revolución del cine con 'El Hobbit'Informativos Telecinco

Responsable de la trilogía "El señor de los anillos", el neozelandés Peter Jackson es ahora el responsable de la versión cinematográfica del primer libro de Tolkien, ’El Hobbit’, con la que se propone revolucionar la experiencia de ver cine. La película ya está estrenado y el resultado ha generado tanto aplausos como rechazo.

Esta revolución consiste en un experimento técnico, como recoge la BBC. La película, estrenada ya en los cines, está hecha en 48 cuadros por segundo, el doble del estándar con que el cine convencional se ha rodado y proyectado en los últimos 90 años.
La decisión de incluir más cuadros de cinta se debe a la intención de conseguir un mejor uso de la tridimensión, con imágenes más nítidas y recortadas. El resultado de dicho experimento es una sensación de hiperrealismo que salta a la vista del espectador tan pronto se encienden los proyectores, una calidad de la imagen que evoca a la calidad de los documentales.
"Queremos que las películas de ‘El Hobbit’ (que serán también tres, entre 2012 y 2014) sean una experiencia visual que vaya más allá de la de ‘El señor de los anillos. Lo que creo después de hacer esta película es que hacer 3D en 24 cuadros por segundo está bien, pero son los 48 cuadros lo que verdaderamente permite aprovechar el potencial del 3D", señaló el director Jackson ante los medios.
Riesgo y Experimento
Así, "El Hobbit: un viaje inesperado" se ha convertido en la primera superproducción de uno de los grandes estudios de Hollywood que llega al mercado en 48 cuadros: una novedad hecha posible por los ahora ubicuos proyectores digitales en las salas comerciales.
En un primer momento el cine se inclinó por los 24 cuadros porque hacía falta establecer un estándar y una velocidad constante para que los proyectores analógicos pudieran ‘leer’ una tira de filme de 35mm y su banda de sonido.
Muchos han sido los que han experimentado con modificar la regla estándar. Jackson reconoce en El Hobbit las influencias de un documental "visto en un centro de esquí" y de las mini-películas de George Lucas para el "StarTours" de Disneylandia. Él mismo hizo su ensayo con "King Kong", una proyección de 8 minutos a 60 cuadros/segundo para una atracción del parque Universal en Los Ángeles.
"Es el resultado de una búsqueda en la que estamos muchos cineastas. Uno de esos ensayos había sido filmar en 65mm (en lugar de 35mm, el formato de negativo más usado), que es una suerte de alta definición, con alto detalle de grano. Pero al escuchar a los directores de fotografía nos dimos cuenta que no sería algo bueno, no hubo muchos filmes recientes por eso. Uno de los últimos fue ‘Un horizonte lejano", señaló el director, en alusión a la película de 1992 protagonizada por Tom Cruise y Nicole Kidman y filmada parcialmente en 70mm.
El cineasta destacó que gracias a los avances digitales ya no hay límites en las tareas de producción. Y él quiere contribuir a que el cine avance en estos planos, como ya hizo James Cameron al crear la película más taquillera de la historia, "Avatar".
Todo parece indicar que hay una revolución en marcha, y ya son varios críticos en Hollywood los que la vislumbran. Y es que "El Hobbit" es todo un desafío para el ojo: las imágenes, con profundidad y nivel de detalle inusuales, se ven extrañas sin la textura suavizada a la que el cine masivo nos tiene acostumbrados. No obstante, también supone la experiencia más semejante a la visión humana del día a día, esa que hacemos sin pantalla, ni gafas 3D.
Además, dicen los expertos que este nuevo cine reduce el cansancio visual gracias al sistema de proyección de doble imagen que, igual que el 3D normal, tiene dos imágenes distintas llegando a cada ojo, y luego el cerebro debe ‘recomponer’ en una sola.
Cámaras livianas
Para el rodaje, Jackson utilizó cámaras de punta, que captan mucha más información que las comunes, para registrar la acción en High Frame Rate 3D (HFR), que da mayor velocidad. Detrás tuvo al equipo de maquillaje y fotografía  que ya le acompañara durante la grabación de ‘El señor de los anillos’ y que fue premiado por la Academia con el Óscar.
El trabajo en maquillaje y efectos no es menor: el grado de hiperrealismo de los 48 cuadros hace que los detalles sean más visibles que en un formato normal. De las prótesis a los sets hechos en miniatura y trabajados luego mediante CGI (gráficos por computadora), todo adquiere un nivel de detalle que complica la labor de mantener invisible "la magia del cine".
“Hemos desarrollado técnicas que no teníamos hace diez años. Por ejemplo, todas las cosas naturales fueron modeladas a partir de elementos vivos o reales. Salíamos a las montañas y poníamos una gran cantidad de silicona en una roca para hacer un molde”, señaló Dan Hennah, encargado de la producción.
La misión llevó 18 meses y varios retrasos, uno de ellos por el cambio de director, ya que al principio iba a dirigir la cinta Guillermo del Toro.
Opiniones divergentes
Los críticos de cine estadounidenses recibieron el experimento con miradas encontradas. Algunos,  aseguraron que ‘El Hobbit’ es un experimento fallido que "debe ser visto para ser descreído" y que usa técnicas visuales que pueden servir para documental pero nunca para una película con altas dosis de fantasía.
"Se ve como un video hogareño de la época de los ’80 hecho por alguien que justo estaba en el set donde se estaba rodando ‘El Hobbit’, opinó Dana Stevens, de la publicación "Slate".
Otros, en cambio, destacaron la novedad como un "salto cuántico" visual para el cine comercial. La revista "Wired" lo llamó "un viaje por un diorama locamente magnífico", que logra resolver los conflictos que tiene el 3D tradicional en escenas con mucho movimiento de cámara o desplazamientos rápidos.
La Asociación Nacional de Dueños de Salas en Estados Unidos se refirió a las diferencias "obvias y dramáticas" que propone la cinta, aunque muchos de sus asociados han optado por la cautela a la espera de ver cómo reaccionan las audiencias.
Mientras las opiniones se propagan por su experimento, Jackson asegura no estar preocupado. "Las reacciones son naturales cuando se está frente a algo nuevo, siempre puede haber un poco de rechazo al principio. Yo recuerdo el rechazo sobre el uso del CD, por ejemplo, que parecía que iba a arruinar el sonido del vinilo. Recuerdo a la gente hablar sobre que Los Beatles nunca hubieran grabado un CD, hubo toda una ola de histeria… y ahora vemos que su música no sólo se editó sino que se remasterizó para escucharla digitalmente. Es natural: como seres humanos, somos resistentes al cambio".