Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Casi un centenar de muertos y 600 heridos en la peor cadena de atentados del año en Irak

Al menos 95 personas han muerto y 597 han resultado heridas como consecuencia de las seis explosiones de bombas y ataques con mortero contra importantes objetivos en el centro de Bagdad este miércoles. Según la Policía, los edificios gubernamentales y las embajadas extranjeras han sido los principales objetivos de los ataques.
Una de las explosiones se ha producido cerca del Ministerio de Exteriores, justo en el exterior de la fortificada Zona Verde. Ha sido una explosión de tal potencia que ha roto algunas de las ventanas del Parlamento iraquí, que se encuentra en el interior de esta zona de seguridad donde están la mayoría de edificios gubernamentales y embajadas extranjeras.
Algunas de las ventanas del Ministerio también han saltado por los aires, mientras que en la zona varios coches han sido destrozados por el fuego. Por el momento el Ministerio no ha realizado ningún comentario.
También en el Ministerio de Finanzas y la televisión nacional
Entretanto, un camión-bomba sacudía el distrito de Waziriya, cerca del Ministerio de Finanzas, matando a tres personas e hiriendo a siete, según la Policía. Esta explosión ha provocado importantes daños y parte de un tramo elevado de una carretera se ha venido abajo.
Otra explosión se ha producido muy cerca del lugar donde la agencia de noticias Reuters tiene sus oficinas, en el distrito de Karrada, en el centro, haciendo que se abrieran puertas y ventanas. El edificio de la gobernación central de Bagdad también ha sido objeto de un ataque de mortero.
Varios proyectiles de mortero han impactado en el distrito de Salhiya, en el centro de la capital, donde se encuentra una base militar y las oficinas de la televisión nacional iraquí. Entretanto, la ONU ha negado que su recinto hubiera sido objeto de ningún ataque, como se había informado inicialmente.