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Casi un centenar de muertos tras un bombardeo de la OTAN en Afganistán

Atentado en el norte de AfganistánReuters
Decenas de personas han muerto en un bombardeo de las tropas internacionales en la provincia de Kunduz, en el norte de Afganistán. Según el gobernador provincial la cifra de fallecidos oscila entre 50 y 60 personas, aunque las agencias de noticias hablan de un centenar de muertos, la mitad de ellos civiles, la otra mitad taibán.
El ataque se produjo cuando los talibanes distribuían, entre la población local, el combustible de dos camiones-cisterna que habían robado horas antes, apuntó el gobernador de la provincia, Mohammad Umar.
Ese balance local se aproxima al difundido por el ministerio de Defensa de Alemania, cuyas tropas están presentes en Kunduz y que informó de la muerte de al menos 50 insurgentes en el bombardeo pero descartó "presumiblemente" las víctimas civiles, por boca de un portavoz.
Posible presencia de civiles
De acuerdo con testigos citados por la agencia afgana AIP, el ataque, registrado en la zona de Shna Tapa, del distrito de Alí Abad, causó decenas de víctimas con bajas entre la población civil, incluídos mujeres y niños.
Según los testigos, habitantes de la zona se acercaron al camión para hacerse con parte del combustible cuando tuvo lugar el bombardeo.
Cambios en la estrategia
Esta semana, el jefe de las tropas internacionales en el país, el general Stanley McChrystal, había apostado por revisar la estrategia en Afganistán y dar prioridad a la protección de la población civil frente a los insurgentes talibanes.
Cada año fallecen miles de personas, víctimas de la violencia que asuela el país, y las muertes de civiles han sido de hecho uno de los principales motivos de discordia entre las tropas extranjeras y el Gobierno afgano, que las considera "inaceptables".
Según datos de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), en el primer semestre del año han fallecido 1.013 civiles en el país víctimas del conflicto, lo que supone un aumento del 24 por ciento respecto al mismo período del año anterior.
De ellos, 595 personas cayeron asesinadas por las fuerzas insurgentes, y 310 a causa de ataques de las tropas regulares afganas y de las internacionales.