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Las autoridades pakistaníes temen la propagación de enfermedades debido a las inundaciones

Pakistán se enfrenta a un posible contagio de enfermedades entre los supervivientes de las inundaciones al noroeste del país tras las lluvias más intensas que se recuerdan en el país y que han causado la muerte de al menos 1.300 personas.
Ya se han detectado brotes de cólera y diarrea entre los cientos de miles de desplazados, lo que se suma a la escasez de comida y bebida. Las autoridades temen ahora que las lluvias y el desbordamiento del principal río del país, el Indo, resulten catastróficos en la zona sudoriental del país.
Los supervivientes piden, sobre todo, agua
Los supervivientes de las zonas más afectadas piden el suministro de agua potable, según ha indicado Shariyar Khan Bangash, el jefe del programa regional para la organización humanitaria World Vision, radicada en Peshawar. "Esta gente dice: ahora no necesitamos comida sino agua potable. Todos los pozos que les suministran agua están llenos de fango y no puedes utilizarlos", ha señalado a la BBC.
El ejército paquistaníse ha sumado a las tareas de rescate, mientras que Estados Unidos ha anunciado que destinará 10 millones de dólares en ayudas de emergencia. A pesar de ello, algunos supervivientes se quejan de que la respuesta del Gobierno ha sido lenta e inadecuada. Las inundaciones están disminuyendo en algunas zonas, pero la previsión meteorológica anuncia más lluvias en la zona suroriental.
Ya ha comenzado la distribución de alimentos
El Programa Mundial de Alimentos (PAM) ha comenzado a distribuir las raciones alimentarias a unas 35.000 familias afectadas, que también han afectado al vecino Afganistán.
Las distribuciones de los suministros de emergencia comenzaron el pasado domingo y se entregaron al menos a 3.000 familias en tres de los distritos más afectados -Peshawar, Nowshera y Charsadda- con la ayuda de la red de ONG con la que cuenta el PAM en la región.
"Estamos profundamente tristes al escuchar que tanta gente que ya ha sufrido de un modo terrible en los últimos años ve ahora cómo sus vidas están siendo afectadas", ha afirmado la directora ejecutiva del PAM, Josette Sheeran. "Estamos con ellos mientras afrontan este impacto. El PAM está movilizando todos los recursos posibles para asegurar que sus necesidades se satisfacen de la forma más rápida posible", ha añadido.
Asistencia a 150.000 familias en los próximos meses
Además, el PAM planea asistir al menos a 150.000 familias durante los próximos dos o tres meses mientras mejora el acceso a las zonas afectadas. Debido a que los niveles de agua aún son muy elevados y hay un gran número de puentes destrozados, el acceso está limitado en numerosos lugares.
Esta agencia de la ONU indica que las inundaciones también han causado daños significativos a los almacenes del PAM en el noreste del país. "Aunque es demasiado pronto para saber su alcance, el PAM está profundamente preocupado por las posibles pérdidas, ya que los almacenes en las zonas afectadas contienen reservas alimentaria significativas para llevar a cabo sus operaciones en Pakistán y en la frontera afgana", señaló la agencia en un comunicado.
Más de 1.300 muertos
El número de muertos en Pakistán ya supera los 1.300, según el último balance dado a conocer por la cadena paquistaní Geo TV.
Para subsanar las enormes pérdidas económicas, el Gobierno de la provincia más afectada, Jiber-Pajtunjwa, ha eliminado temporalmente el pago de impuestos. La región de Punjab y Balochistán han anunciado exenciones excepcionales sobre los agricultores.
Más de medio millar de hogares en Jiber-Pajtunjwa han quedado arrasados por las inundaciones, se han registrado daños en 90 autopistas. Con más de 800 fallecidos, es la provincia donde se ha registrado un mayor número de víctimas y todavía quedan por localizar más de un centenar de personas.