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El astillero Naval Gijón cesa su actividad para siempre

Termina el expediente de regulación de empleo el Naval Gijón. El astillero gijonés cesa totalmente su actividad aunque su cierre definitivo no se producirá hasta dentro de un año. La falta de actividad y las pérdidas millonarias que ha sufrido el astillero gijonés han sido las principales causas de su cierre, aunque la agonía de este astillero se remonta a los años 80, en plena reconversión industrial. El Naval Gijón ha sido escenarios de encierros y barricadas desde el principio hasta el final.
CC OO y UGT han firmado con la Consejería de Industria, el Ayuntamiento de Gijón y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) un compromiso de recolocación para los 40 trabajadores del naval que se han quedado en el paro. Seguramente la recolocación sea en Juliana, un astillero vecino, que aunque haya entrado en suspensión de pagos, quizá pueda garantizar su viabilidad.
Por otro lado están los prejubilados que han protagonizado encerronas en el astillero durante 22 días. Finalmente, esta pasada semana, decidían abandonarlo. ¿La razón? Se confirmó el ingreso por parte de la compañía de 21 millones de euros de la póliza que garantizará el cobro de sus prejubilaciones.
Ahora el futuro uso del terreno, es una incógnita. Con el adiós de Naval Gijón, el penúltimo astillero de la bahía gijonesa, se pone punto y final a más de un siglo de construcción naval en el barrio del Natahoyo.